El Brent repite una señal extrema no vista desde la crisis del Golfo de 1990
- El Brent ha generado una señal técnica no vista desde 1990: la media de 50 días se sitúa un 35% por encima de la de 200 días.
- La última vez que ocurrió algo similar, durante la crisis de Kuwait, el petróleo aún subió algo más antes de hacer techo.
- Algunos analistas técnicos no descartan una extensión hacia la zona de los 150 dólares si no hay una solución rápida al conflicto con Irán.
El rally del petróleo ha alcanzado una intensidad poco habitual. Según el análisis de Tomi Kilgore en MarketWatch, los gráficos del Brent han generado un patrón técnico que no se veía desde hace 36 años, en plena crisis provocada por la invasión iraquí de Kuwait en 1990.
El detonante actual vuelve a ser geopolítico. El proceso de paz entre Estados Unidos e Irán parece estancado, el estrecho de Ormuz sigue en el centro de la tensión y los precios del crudo han reaccionado con fuertes subidas. El Brent repuntó recientemente un 3,4%, acumulando un avance del 43,7% desde el inicio de la guerra con Irán y una subida del 72% desde finales de 2025.
Una señal técnica extrema
La señal más llamativa llega por el lado de las medias móviles. La media de 50 sesiones del Brent ha superado los 100 dólares por primera vez desde marzo de 2022, poco después de la invasión rusa de Ucrania.
Pero el dato más relevante es otro: esa media de corto plazo se sitúa ahora un 35,2% por encima de la media de 200 sesiones. Es la mayor distancia entre ambas desde diciembre de 1990, cuando el mercado petrolero estaba completamente condicionado por la crisis del Golfo.
Cuando una tendencia alcanza niveles técnicos tan extremos, no significa necesariamente que el techo sea inmediato. Sí indica, en cambio, que el movimiento ya está muy avanzado y que el riesgo de volatilidad aumenta.
Qué ocurrió en 1990
La comparación histórica no permite hacer una predicción exacta, pero ofrece una referencia útil. En 1990, el Brent empezó a subir antes del inicio formal de la guerra, impulsado por las tensiones en Oriente Medio, y después se disparó tras la invasión de Kuwait por Irak.
La media de 50 días superó en más de un 35% a la de 200 días el 27 de septiembre de 1990. Desde ese momento, el petróleo aún subió algo menos de un 5% durante unas dos semanas, hasta marcar techo el 9 de octubre en torno a los 40,15 dólares.
Después, aunque la diferencia entre medias siguió aumentando y llegó a alcanzar el 49,5% en noviembre, el precio del petróleo ya había empezado a corregir. De hecho, cuando el diferencial entre ambas medias tocó máximos, el Brent ya cotizaba un 16,6% por debajo de su pico.
El RSI también lanza una advertencia
Otro elemento técnico relevante es el comportamiento del RSI, un indicador de momento muy seguido por los analistas. En 1990, el RSI empezó a girarse a la baja antes de que el precio alcanzara su máximo, lo que sugería que la fuerza compradora empezaba a agotarse aunque el Brent todavía siguiera subiendo.
El patrón actual presenta ciertas similitudes. El Brent marcó mínimos plurianuales en diciembre de 2025, comenzó a recuperar antes del estallido del conflicto con Irán y ya cotizaba por encima de su media de 200 sesiones cuando comenzaron las hostilidades. Además, el RSI también habría alcanzado su punto más alto poco después del inicio de la guerra, antes de que el precio completara su subida.
La lectura técnica sugiere que el petróleo podría estar en una fase avanzada del movimiento alcista, pero no obliga a pensar en un techo inmediato. En mercados dominados por la geopolítica, los extremos pueden prolongarse más de lo razonable.
¿Techo cercano o nueva aceleración?
La gran cuestión es si el Brent está cerca de hacer techo o si todavía puede producirse una última aceleración alcista. La experiencia de 1990 sugiere que, tras una señal técnica de este tipo, el máximo podría estar a semanas vista más que a meses. Sin embargo, apoyarse en un único precedente histórico tiene limitaciones evidentes.
Algunos analistas consideran que el mercado podría permanecer tensionado durante meses, incluso si la guerra con Irán terminara relativamente pronto. La razón es que una disrupción de esta magnitud en Oriente Medio no se corrige de forma inmediata: afecta a inventarios, rutas marítimas, primas de seguro, costes de transporte y expectativas de suministro.
Otros, como Walter Zimmerman, de ICAP Technical Analysis, ven el patrón actual no como una señal de agotamiento, sino como una fase de consolidación previa a una nueva subida. Su objetivo técnico se sitúa justo por debajo de los 150 dólares, un nivel que también ha sido señalado por algunas grandes firmas si no se declara la paz en el corto plazo.
Implicaciones para los mercados
Para los inversores, la señal es clara: el petróleo se ha convertido otra vez en el activo central para interpretar el mercado. Si el Brent sigue escalando, aumentará la presión sobre la inflación, los bancos centrales, los bonos y los sectores más sensibles al consumo.
Una estabilización o corrección del crudo aliviaría parte de la tensión, especialmente en bolsas y deuda. Pero mientras el conflicto con Irán siga sin resolverse y Ormuz continúe bajo presión, el mercado tendrá dificultades para eliminar la prima de riesgo geopolítica.
En resumen, el análisis técnico no garantiza que el Brent haya tocado techo, pero sí indica que la subida ha alcanzado una zona históricamente extrema. La comparación con 1990 sugiere que podría quedar recorrido al alza, aunque el tramo final de estos movimientos suele ser el más volátil y peligroso.