Samsung golpea a los semiconductores y enfría el apetito por el riesgo
Renta 4 Banco
- Europa apunta a una apertura bajista arrastrada por el fuerte castigo a Asia.
- Samsung decepciona frente a las expectativas más altas y golpea al sector de memorias.
- El mercado empieza a descontar un escenario de exceso de oferta en petróleo.
Las bolsas europeas apuntan a una apertura a la baja, arrastradas por el fuerte deterioro registrado en los mercados asiáticos. El principal foco de presión se concentra en Corea del Sur, donde el Kospi cae más de un 7% tras la publicación de las cifras preliminares del segundo trimestre de Samsung.
Aunque el beneficio operativo del gigante tecnológico surcoreano se ha multiplicado por 19, las cifras quedaron por debajo de las estimaciones más optimistas del consenso. Esta lectura ha provocado un fuerte castigo en Samsung, que cede alrededor de un 10%, y ha arrastrado al conjunto del sector de memorias en Asia.
Fuerte castigo al sector de memorias
La reacción negativa a los resultados preliminares de Samsung se ha extendido rápidamente a otras compañías del sector. SK Hynix cae alrededor de un 11%, mientras que la japonesa Kioxia retrocede cerca de un 12%, en una sesión marcada por la toma de beneficios en uno de los segmentos más favorecidos por la temática de inteligencia artificial.
El mensaje del mercado es relevante: las expectativas sobre el sector tecnológico y, en particular, sobre los fabricantes de memorias, se han elevado de forma muy significativa. En este contexto, no basta con presentar una fuerte mejora de resultados; las compañías deben superar también unas expectativas cada vez más exigentes.
La caída de Samsung muestra que las valoraciones elevadas dejan muy poco margen para cualquier decepción, incluso cuando los resultados mejoran con fuerza.
El retroceso del Kospi no se limita al sector tecnológico. Hanwha Ocean se desploma cerca de un 25% tras perder un contrato de 39.000 millones de dólares para sustituir la flota de submarinos de Canadá. Por su parte, LG Energy cae alrededor de un 9% después de anunciar un recorte preliminar de beneficio mucho más acusado de lo previsto, lo que ha intensificado las dudas sobre la debilidad de la demanda de baterías para vehículos eléctricos.
El yen sigue bajo presión
En el mercado de divisas, continúa la presión sobre el yen japonés. Las posiciones cortas especulativas se sitúan en máximos desde 2007, condicionadas por los diferenciales de tipos entre Estados Unidos y Japón, las dudas sobre la trayectoria fiscal nipona y la incertidumbre sobre la eficacia de una eventual intervención para frenar la depreciación de la divisa.
El contexto sigue siendo complejo para el yen. Por un lado, el mercado ha revalorizado las expectativas de tipos más altos por parte de la Reserva Federal. Por otro, el Banco de Japón mantiene una estrategia de subidas graduales, lo que sigue ampliando la brecha de rentabilidad frente a otros mercados desarrollados.
En este entorno, el rendimiento del bono japonés a 30 años prolongó su descenso tras una subasta que registró una demanda más sólida, señal de que los inversores continúan encontrando soporte en la deuda pública japonesa pese a las dudas fiscales de fondo.
El petróleo empieza a descontar exceso de oferta
En el mercado del crudo, Arabia Saudí ha recortado el precio de venta de su petróleo para compradores asiáticos, situándolo con descuento frente al índice de referencia regional por primera vez desde 2020.
Este movimiento refuerza la idea de que los precios saudíes no eran suficientemente competitivos para atraer demanda asiática, especialmente ante la disponibilidad de suministro más barato procedente de otros productores.
La narrativa del mercado petrolero está cambiando. Tras semanas dominadas por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y los riesgos sobre el estrecho de Ormuz, el foco empieza a desplazarse hacia un posible escenario de exceso de oferta, a medida que los productores del Golfo elevan la producción y los flujos de transporte se normalizan.
Prudencia ante la temporada de resultados en Europa
En Europa, distintos brokers globales están empezando a mostrar una postura más prudente de cara a la temporada de resultados que arrancará en las próximas semanas. La economía europea muestra algunos signos de mejora, pero las valoraciones han alcanzado niveles exigentes.
El principal riesgo es que buena parte de las subidas recientes en las bolsas europeas se ha explicado más por la expansión de múltiplos que por una mejora clara de los beneficios empresariales. Esto deja a las revisiones al alza de resultados como el factor determinante para sostener el avance de los mercados.
Si las compañías no son capaces de confirmar una mejora suficiente de beneficios, el margen para nuevas subidas podría estrecharse. En cambio, una temporada de resultados sólida y acompañada de revisiones positivas podría ayudar a justificar las valoraciones actuales.
En conjunto, la sesión se presenta con un sesgo negativo para las bolsas europeas, condicionada por el fuerte castigo a Asia, la presión sobre los valores tecnológicos y la creciente prudencia ante una temporada de resultados que deberá confirmar si las valoraciones actuales están justificadas.