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Capitalbolsa | 01 dic, 2025

Actualizado : 19:45

Puntos Clave

• Noviembre fue volátil para los índices.
Mejora de amplitud y compras de insiders al alza.
Entradas extranjeras récord en acciones estadounidenses.

El mercado de valores de Wall Street cerró noviembre con un giro inesperado: tras comenzar el mes con la presión vendedora más fuerte desde 2008, los índices lograron recuperar terreno en la última semana gracias a un repunte de cinco días. La lectura general fue clara: el ciclo actual carece de manual estable, y los operadores deben seguir las señales de flujo y el tono dominante del mercado más que los patrones estacionales.

El S&P 500 evitó por poco una caída mensual, recuperando en el cierre del viernes todas sus pérdidas iniciales del mes. A la par, el índice Industrial Dow Jones mejoró un 0,61%, mientras que el Nasdaq cerró el mes con una caída del 1,8%, rompiendo una racha ganadora de siete meses. Las acciones especulativas y el bitcoin sufrieron pérdidas considerables a mitad de noviembre, aunque moderaron la presión hacia el final del mes.

En este contexto, los flujos marcan la diferencia. La amplitud —es decir, la proporción de acciones que suben frente a las que caen— mostró mejoras después del 20 de noviembre. El porcentaje de valores del S&P 500 que cotizaban por encima de su media móvil de 200 días tocó mínimos del 47,31% ese 20 de noviembre; desde entonces, el indicador se recuperó y más del 54% de las acciones superaron sus promedios de largo plazo tras el último rally de la semana de Acción de Gracias.

Las compras de información privilegiada (insider buying) reforzaron la narrativa constructiva. Según datos recopilados, el ratio de ventas/compra de insiders en la Bolsa de Valores de Nueva York se disparó por encima de 27 en octubre —la lectura más alta registrada—, lo que reflejó un entorno dominado por ventas corporativas. Sin embargo, ese mismo ratio cayó a 2,5 el 24 de noviembre, una señal de que los insiders empezaron a comprar de forma creciente sus propias acciones, algo que suele sugerir expectativa de revalorización futura más que cobertura fiscal o necesidades puntuales de liquidez.

Otro motor decisivo fueron las entradas extranjeras. Tras el shock arancelario de abril, varios gestores temieron que el capital global pudiera iniciar un boicot a activos estadounidenses. Por ahora, esa tesis queda descartada: las entradas de capital foráneo a acciones de Estados Unidos alcanzaron un ritmo récord de 646.800 millones de dólares en 12 meses hasta septiembre, respaldando el apetito por activos norteamericanos pese a episodios de incertidumbre inflacionaria y desempleo.

El equilibrio de mercado sigue frágil: aunque la volatilidad del VIX se moderó, los operadores continuaron comprando protección a la baja en opciones sobre valores Big Tech en las semanas recientes. La correlación entre acciones y bitcoin también aumentó, lo que dejó claro que los activos alternativos y la tecnología actuaron como termómetro de riesgo más que como un refugio puro.

El analista Joseph Moore señaló que la amplitud a menudo lidera el precio. Esto abre la posibilidad de que diciembre mantenga un tono levemente alcista, aunque sin garantizar un clásico “Santa Rally”. La conclusión práctica es rotunda: no hay certeza de continuidad estacional, pero sí señales emergentes de flujo que apoyan un sesgo constructivo siempre que no entren datos disruptivos que alteren los canales de sentimiento de la Fed o un shock adicional de valoración.

La lectura que hacemos como Capital Bolsa suele insistir en lo mismo: la mejora de participación y flujos de compra real debe ir respaldada por la disciplina y la gestión táctica de niveles. Cuando el precio no sigue la estacionalidad, debemos confiar en las señales de flujo y estructura y no en el calendario.

Reflexión Capital Bolsa


Noviembre confirmó que el mercado actual es emocional, fragmentado y narrativo. Sin embargo, también dejó pistas alcistas bajo el ruido: insiders comprando más y capital extranjero entrando como nunca. La presión sobre el sector IA, y especialmente sobre Nvidia en algunos días, actuó como factor de nerviosismo, pero el rebote posterior sugiere que la marea de flujos sigue viva, aunque menos concentrada y más bipolar.

Conclusión operativa: entramos en un tramo potencialmente constructivo para índices amplios, pero con datos retrasados sin resolver y posibles baches de volatilidad. El sesgo es ligeramente alcista por mejora de participación, pero sin exuberancias. Si hay rally en diciembre, será táctico, no mágico.

Precio objetivo consenso implícito para el sector en rotación de diciembre: no definido para este activo. Recomendación táctica general: mantener exposición a índices siempre con stops disciplinados, reducir especulación pura si la volatilidad retorna y seguir la mejora de amplitud como guía antes que el calendario.

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