Goldman ve optimismo, BofA detecta euforia: ¿quién tiene razón?

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Capitalbolsa | 20 feb, 2026

Puntos clave
  • Goldman Sachs y Bank of America lanzan señales distintas: uno ve optimismo, el otro roza la euforia.
  • La encuesta de gestores de BofA marca máximos de sentimiento pese al mal arranque tecnológico, lo que suele ser mala noticia a futuro.
  • Cuando el mercado está muy posicionado, el problema no es “qué pensar”, sino qué pasa si llega una sorpresa.

La gran pregunta de estos días es incómoda, pero necesaria: ¿el mercado está simplemente constructivo o se está calentando demasiado? Adam Button plantea el dilema a partir de dos fotografías que, sobre el papel, no encajan entre sí. Por un lado, el rastreador agregado de sentimiento de Goldman Sachs, que sugiere un tono más bien optimista. Por el otro, la encuesta de gestores de Bank of America, que directamente roza el exceso.

El problema con el sentimiento no es que se equivoque siempre. Es que, cuando se dispara, suele avisar de que queda menos gasolina de la que parece.

Dos lecturas que no casan

En el lado Goldman, la combinación de indicadores en un único panel apunta a un mercado razonablemente optimista. No necesariamente eufórico, pero sí cómodo. Esa lectura encaja con un inversor que no está en pánico y que, pese a las rotaciones, mantiene una visión de ciclo todavía favorable.

Sin embargo, el termómetro de Bank of America, basado en efectivo, asignación a renta variable y expectativas macro, lanza una señal mucho más agresiva. Button lo describe como “aterrador” por una razón sencilla: históricamente, cuando esa medida se pone tan alta, el mercado suele estar ya muy posicionado y la subida se vuelve más frágil.

Lo que revela la encuesta de BofA

Los detalles que acompañan al dato explican por qué inquieta. Las expectativas de los gestores están en máximos desde junio de 2021. La sobreponderación en materias primas es la mayor desde mayo de 2022. La sobreponderación en acciones, la más alta desde diciembre de 2024. Y la infraponderación en bonos, la más fuerte desde septiembre de 2022.

Dicho en cristiano: el mercado está inclinado hacia “riesgo” y, además, con convicción. Y cuando la mayoría está ya en el mismo lado del barco, el siguiente movimiento suele depender menos de las buenas noticias y más de cualquier sorpresa que no esté descontada.

Si todo el mundo está preparado para el mismo escenario, el “upside” se vuelve más difícil y el “downside” aparece de golpe cuando algo falla.

La pista más interesante: euforia pese al susto tecnológico

Hay un matiz que Button subraya y que es clave: el sentimiento de BofA está disparado incluso después de un comienzo de año difícil para la tecnología. Esto sugiere que el inversor ha rotado, pero no ha reducido riesgo: simplemente lo ha recolocado. Y esa combinación suele ser peligrosa cuando el mercado entra en fases de “todo sube” o “todo está bien” justo antes de que la volatilidad reaparezca.

¿Entonces, cuál es el mensaje real? Probablemente que el mercado no está en un punto de pánico, sino en uno de complacencia selectiva. Puede seguir subiendo, sí, pero con una condición: que no haya un golpe macro, de tipos o de beneficios que obligue a deshacer posiciones a la vez.

En resumen, Goldman dibuja un mercado optimista. BofA insinúa que el optimismo se parece demasiado a la euforia. Y cuando el sentimiento se tensa, lo sensato no es volverse bajista por sistema, sino ajustar exposición, evitar sobreconcentraciones y ser especialmente exigentes con el precio que pagamos.

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