Europa abre con cautela ante el temor a sobrecapacidad en inteligencia artificial
- Europa apunta a una apertura ligeramente bajista tras la presión sobre los valores de IA.
- El informe oficial de empleo de EEUU será la gran referencia de la jornada.
- Warsh refuerza la idea de una Fed paciente, aunque sin cerrar la puerta a nuevas subidas.
Las bolsas europeas apuntan a una apertura ligeramente a la baja, después de una sesión negativa el jueves marcada por el renovado castigo a los valores vinculados a la inteligencia artificial. Los planes de Meta para vender acceso a su capacidad de computación excedentaria han reavivado las dudas sobre una posible sobrecapacidad en el sector, provocando fuertes caídas en semiconductores asiáticos como SK Hynix y Samsung.
El temor de fondo es que la inversión masiva en infraestructura de IA pueda terminar generando una oferta superior a la demanda real, al menos en determinadas áreas del mercado. Esta preocupación volvió a penalizar a fabricantes de chips y compañías ligadas a centros de datos, mientras los inversores rotan hacia segmentos menos expuestos a ese riesgo.
El empleo de EEUU centra la sesión
La referencia más relevante del día será el informe oficial de empleo de junio en Estados Unidos, que se publica hoy al adelantarse por el festivo del 4 de julio. El consenso espera una moderación en la creación de empleo, hasta unos 115.000 nuevos puestos, frente a los 172.000 del mes anterior.
No obstante, esa cifra estaría prácticamente en línea con el promedio mensual del año, situado cerca de los 114.000 empleos. La tasa de desempleo, por su parte, se mantendría estable en el 4,3%, un nivel todavía bajo en términos históricos.
El mercado no necesita solo un dato de empleo débil: necesita señales claras de que la Fed puede permitirse mantener la pausa sin alimentar de nuevo la inflación.
La Fed, entre empleo e inflación
El dato laboral será importante para las próximas decisiones de la Reserva Federal, teniendo en cuenta su doble mandato: pleno empleo y estabilidad de precios, entendida como una inflación en torno al 2%.
El mercado ha moderado ligeramente las expectativas de subidas de tipos, aunque sigue descontando una subida de 25 puntos básicos para finales de 2026 y no descarta otros 25 puntos básicos adicionales en el primer trimestre de 2027.
Las declaraciones de Kevin Warsh fueron interpretadas por el mercado con un tono algo más moderado. El presidente de la Fed señaló que los riesgos de inflación han disminuido en las últimas semanas, apoyados por el acuerdo entre Estados Unidos e Irán y por el consiguiente retroceso del precio del crudo, que llegó a tocar mínimos desde febrero.
Ese escenario permite justificar una pausa monetaria, aunque no implica necesariamente un giro dovish claro. Warsh también insistió en que espera un impacto relevante de la inteligencia artificial sobre la productividad, lo que podría contribuir a contener la inflación sin necesidad de subidas de tipos agresivas.
Reformas en la Fed y mensaje de independencia
Warsh reiteró además la independencia de la Reserva Federal y su intención de reformar la institución. Estas reformas se articularán a través de los cinco equipos de trabajo anunciados en la última reunión, cuyas conclusiones se esperan para finales de año.
Estos grupos incorporarán expertos externos y también perfiles internacionales. Entre ellos figura el exgobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, que participará en el equipo centrado en la comunicación de la Fed.
La inflación europea respalda la pausa del BCE
En la Eurozona, el dato de inflación de junio publicado ayer mostró una moderación mayor de lo esperado. La tasa general se situó en el 2,8%, frente al 3,2% anterior, mientras que la inflación subyacente bajó al 2,4%, desde el 2,6% previo.
Estas cifras respaldan el mensaje de Christine Lagarde, que apuntó a un mayor equilibrio entre inflación y crecimiento frente a la visión más negativa de semanas anteriores. En este contexto, también gana fuerza la idea de que el Banco Central Europeo podría tomarse una pausa antes de adoptar nuevas decisiones sobre los tipos de interés.
En conjunto, la jornada estará condicionada por dos grandes factores: la reacción del sector tecnológico al temor de sobrecapacidad en IA y el informe de empleo de Estados Unidos. Un dato laboral sólido podría mantener la presión sobre los bonos y reforzar la cautela de los bancos centrales, mientras que una lectura más débil aliviaría parcialmente las expectativas de endurecimiento monetario.