El inversor Bill Baruch compra Arm. Veamos por qué.

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Capitalbolsa | 24 abr, 2026

Actualizado : 10:10

Puntos clave
  • Bill Baruch ha comprado acciones de Arm Holdings, apoyándose en su giro hacia chips propios de inteligencia artificial.
  • El acuerdo con Meta refuerza la narrativa de crecimiento de Arm más allá de la simple licencia de arquitectura.
  • Baruch también ve potencial en Entegris, proveedor clave de materiales avanzados para semiconductores.

El inversor Bill Baruch, fundador y presidente de Blue Line Capital, ha incorporado acciones de Arm Holdings a su cartera, convencido de que la compañía puede beneficiarse del nuevo ciclo de inversión en inteligencia artificial y del renovado interés por los procesadores centrales, o CPUs.

Según explicó en CNBC, uno de los principales catalizadores es el reciente acuerdo de Arm con Meta, que se convierte en su primer cliente oficial dentro de la nueva etapa de la compañía: fabricar chips físicos propios, algo que supone un cambio relevante respecto a su modelo histórico basado principalmente en licenciar diseños y arquitectura de semiconductores.

Arm cambia de modelo y entra en chips propios

Arm ha sido tradicionalmente una empresa centrada en licenciar su arquitectura de chips a otros fabricantes. Su tecnología ha estado muy vinculada al mundo de los smartphones, donde ha sido una pieza esencial durante años.

Ahora, sin embargo, la compañía está dando un paso más ambicioso: desarrollar chips físicos propios. Este giro amplía su papel dentro de la cadena de valor de los semiconductores y puede convertirla en un actor más directo en el mercado de infraestructura para inteligencia artificial.

La tesis de Arm ya no se limita a la licencia de diseños. El mercado empieza a valorarla como una posible beneficiaria directa del nuevo ciclo de chips para IA.

Meta, OpenAI, SAP y Cloudflare como clientes estratégicos

Meta aparece como el primer cliente oficial de esta nueva etapa de Arm. A ese nombre se suman otros clientes comprometidos como OpenAI, SAP y Cloudflare, lo que refuerza la idea de que la compañía puede ganar presencia en centros de datos, inteligencia artificial y cargas de trabajo más complejas.

La reacción bursátil ha sido contundente. Las acciones de Arm subieron con fuerza después de que su consejero delegado, Rene Haas, señalara que el nuevo chip podría generar unos ingresos anuales cercanos a 15.000 millones de dólares en 2031.

Baruch quiere exposición a CPUs

Para Baruch, Arm es una forma atractiva de ganar exposición al espacio de las CPUs. Aunque gran parte del entusiasmo en inteligencia artificial se ha concentrado en las GPUs, el inversor cree que los procesadores centrales también deben formar parte de las carteras expuestas a esta temática.

Su argumento es que Arm está siguiendo la narrativa correcta del mercado y que la acción continúa rompiendo niveles relevantes, situándose por encima de los 200 dólares. El valor acumula una subida cercana al 89% en lo que va de año, reflejando el creciente apetito inversor por compañías vinculadas al ecosistema de IA.

El mensaje de Baruch es claro: la inteligencia artificial no solo necesita GPUs. También necesita CPUs, diseños eficientes y una cadena de suministro capaz de escalar.

Entegris, otra apuesta dentro de la cadena de semiconductores

Baruch también ha aumentado recientemente su posición en Entegris, compañía que suministra materiales avanzados críticos para la industria de semiconductores. A su juicio, algunos valores situados más abajo en la cadena de suministro siguen estando infravalorados pese al fuerte rally del sector.

El inversor destacó que Entegris opera en un segmento con barreras de entrada muy elevadas. Tras un 2024 más discreto, marcado por una adquisición fallida y la desinversión de algunas unidades pequeñas, Baruch considera que la compañía está ahora más enfocada y mejor posicionada.

Entegris mantiene una presencia relevante en la cadena de suministro, especialmente en áreas vinculadas a memoria y materiales especializados. Sus acciones han subido alrededor de un 73% en lo que va de año.

La IA amplía el mapa de ganadores

La lectura de fondo es que el mercado empieza a mirar más allá de los grandes nombres obvios de la inteligencia artificial. Nvidia sigue siendo el referente, pero la demanda de infraestructura abre oportunidades en CPUs, diseño de chips, materiales avanzados, memoria, empaquetado y proveedores especializados.

Arm y Entegris representan dos formas distintas de jugar esa tendencia. Arm ofrece exposición directa al diseño y posible fabricación de nuevos chips para IA. Entegris, en cambio, permite participar en la parte menos visible pero crítica de la cadena de suministro.

Para Baruch, la clave está en construir una cartera que no dependa únicamente de un ganador dominante, sino de varias piezas necesarias para que el ciclo de inteligencia artificial siga creciendo.

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