Formación bonificada para empresas: qué es la FUNDAE y cómo puede reducir los costes de formación de tu plantilla

Por

Capitalbolsa | 25 jun, 2026

Cada mes, las empresas españolas pagan una cotización a la Seguridad Social, que genera automáticamente un crédito de formación para sus trabajadores. Sin embargo, un alto porcentaje de este fondo se desaprovecha y se pierde definitivamente al acabar el año.

En el contexto económico actual, donde la productividad y la retención de personal son claves, ignorar este recurso es un lujo que nadie debería permitirse. El reto actual no consiste en formar más por sistema, sino en utilizar con cabeza una financiación que ya está disponible.

¿Qué es la FUNDAE?

FUNDAE son las siglas que corresponden a la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo, el organismo que gestiona la formación continua para empresas en España. Su misión es permitir que las empresas con trabajadores en alta utilicen parte de sus cotizaciones para financiar cursos y mejorar las habilidades de su equipo.

Este sistema no es exclusivo para multinacionales: cualquier empresa puede acceder a él, sin importar su tamaño, siempre que cumpla con los requisitos básicos de gestión. De hecho, los negocios más pequeños (de uno a cinco empleados) tienen garantizado un crédito mínimo de 420 euros al año (según el artículo 9.2 de la Ley 30/2015). Para las pymes esto supone una oportunidad excelente, ya que ofrece condiciones adaptadas a su escala.

Gracias a esta bonificación en cuotas de la Seguridad Social, les es más fácil transformar la formación en una herramienta real para competir mejor, motivar a su personal e invertir en el crecimiento de su equipo.

¿Cómo funciona el crédito de formación?

El crédito de formación que cada empresa acumula en la Tesorería General de la Seguridad Social se calcula aplicando un porcentaje sobre la base de cotización por contingencias profesionales.

El porcentaje varía según el tamaño de la plantilla: hasta 9 empleados bonifican el 100%, las de 10 a 49 el 75%, las de 50 a 249 el 60%, y las grandes corporaciones (más de 250) el 50%. La regla general es que este saldo caduca al final de cada ejercicio natural (el 31 de diciembre). Si las acciones formativas no se notifican a tiempo a través de la aplicación telemática, el dinero se pierde de forma definitiva.

Para evitarlo, la empresa puede gestionar el proceso de manera interna o delegarlo en una entidad organizadora acreditada. Esta última opción es muy común, ya que estos expertos se encargan de coordinar la tramitación, asegurar el cumplimiento de la normativa de FUNDAE y evitar sanciones o devoluciones de cuotas por errores administrativos.

¿Qué tipo de formación puede bonificarse?

Este crédito puede aplicarse para formar a los trabajadores en activo sobre contenidos muy variados, siempre que respondan a necesidades reales de la empresa y se ajusten a los requisitos del sistema.

En la práctica, los cursos que suelen ser más útiles para perfiles de administración, finanzas y gestión son los relacionados con Excel avanzado, análisis de datos, herramientas de productividad, gestión empresarial y competencias digitales para equipos. También tienen mucha demanda las acciones formativas en tecnología e IT, porque ayudan a mejorar procesos internos, automatizar tareas y subir el nivel operativo de la plantilla.

Existen plataformas especializadas en formación bonificada para empresas que ofrecen catálogos concretos de cursos tecnológicos adaptados a los requisitos del sistema FUNDAE. Para una pyme, apoyarse en estos especialistas no solo garantiza que la formación sea útil, sino que asegura la correcta justificación de los costes directos y de organización ante una inspección, transformando un trámite obligatorio en una inversión estratégica y segura.

Errores más comunes de las empresas

Cometer errores en la gestión de FUNDAE puede salir muy caro. Y entre todos los fallos que puede cometer una compañía, el más común es iniciar un curso sin verificar antes el crédito disponible o los plazos mínimos de comunicación, que exigen notificar la formación al menos dos días antes de su inicio.

Otro error habitual es contratar la formación con proveedores que no actúan como una entidad organizadora acreditada ante FUNDAE, lo que invalida cualquier bonificación. Además, muchas empresas confunden la formación continua bonificable con la educación reglada universitaria o los másteres oficiales, que están totalmente excluidos del sistema.

Para evitar sorpresas y no perder el dinero, conviene verificar siempre el estatus legal del proveedor. Plataformas con experiencia en formación IT para empresas ya tienen este requisito cubierto, calculan la cofinanciación privada obligatoria y gestionan directamente todos los trámites de la bonificación con total seguridad.

Inversión inteligente: Activa tu crédito antes de que expire

Antes de contratar cualquier curso, el paso obligatorio es comprobar tu saldo disponible en FUNDAE. Este crédito no es una subvención gratuita, sino dinero real que tu empresa ya ha pagado a través de sus cotizaciones mensuales. Si no se consume, desaparece el 31 de diciembre. Activar esta bonificación (que se descuenta directamente en los recibos de la Liquidación de Cotizaciones a la Seguridad Social) es clave para reducir a cero los costes de la formación bonificada para empresas.

La bonificación de FUNDAE es ideal para acciones rápidas y orientadas a competencias digitales, pero no sustituye otras vías de cualificación. Para perfiles que buscan una cualificación más estructurada, muchas empresas también financian formación universitaria online para profesionales como parte de su política de retención de talento, una vía complementaria a las bonificaciones FUNDAE que también cuenta como inversión en capital humano.

Últimas noticias