Morgan Stanley espera reuniones “tranquilas” del BCE y del Banco de Inglaterra

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Capitalbolsa | 04 feb, 2026

Puntos clave
  • Morgan Stanley espera unas reuniones del BCE y del Banco de Inglaterra sin sobresaltos y sin cambios de mensaje.
  • El BCE mantendría su postura de espera, vigilando riesgos a la baja en crecimiento, comercio y tipo de cambio.
  • En el BoE, el mercado mira más a la división de votos y al calendario de recortes que a la decisión en sí.

Esta semana vuelve el foco a los bancos centrales europeos, pero, según Morgan Stanley, no debería ser una fuente de grandes sorpresas. Tanto en el caso del Banco Central Europeo (BCE) como del Banco de Inglaterra (BoE), la firma de inversión anticipa reuniones relativamente sencillas, con tipos sin cambios y un mensaje continuista, mientras los mercados siguen afinando expectativas sobre el calendario de recortes.

El BCE, en modo espera vigilando riesgos a la baja


Para la reunión del BCE, Morgan Stanley espera que el Consejo de Gobierno mantenga su postura de espera y repita prácticamente el mismo guion de las últimas comparecencias. El núcleo del mensaje giraría alrededor de los riesgos a la baja para la economía de la eurozona: la mayor incertidumbre comercial, la debilidad del impulso de crecimiento y la evolución del tipo de cambio del euro.

En otras palabras, no veríamos todavía un giro formal hacia un ciclo de recortes, pero sí un banco central cada vez más centrado en el balance entre inflación a la baja y actividad floja, lo que consolida el sesgo dovish de cara a los próximos meses.

Nosotros pensamos que, salvo sorpresa en los datos de inflación y salarios, el BCE preferirá seguir comprando tiempo y utilizar esta reunión para ganar visibilidad antes de comprometerse con un calendario más claro de bajadas de tipos.

Banco de Inglaterra: foco en la votación y la senda de tipos


En el caso del Banco de Inglaterra, Morgan Stanley anticipa una votación de 6 a 3 a favor de mantener el tipo de interés bancario sin cambios. La inflación se proyectaría en el entorno del objetivo del 2% para 2026, con algo más de margen de maniobra gracias a una tasa de desempleo más elevada, lo que permite mantener una orientación de política similar a la actual.

La firma señala que la división interna podría ser incluso más ajustada, con un riesgo no menor de un reparto 5–4. Identifican como candidatos plausibles a votar a favor de un recorte de 25 puntos básicos a Taylor, Dhingra, Breeden, Ramsden y Mann, aunque estiman que tanto Breeden como Ramsden evitarían oponerse al gobernador Bailey si el bloque de miembros externos alcanza por sí solo los votos necesarios.

En su escenario central, Morgan Stanley ve la tasa terminal cayendo hacia el 3%, con recortes en marzo, julio y noviembre, si bien advierten de que un repunte más rápido del crecimiento global o un giro brusco de la política fiscal británica son riesgos clave para esa trayectoria.

Qué implica para el mercado


Para nosotros, el mensaje práctico para los inversores es que las reuniones de esta semana deberían ser más un ejercicio de confirmación que un catalizador de volatilidad. En el BCE, el riesgo está en matices sobre el tono con el que se describan los riesgos de crecimiento; en el BoE, en cómo se reparta el voto y en las pistas sobre el ritmo de bajadas posteriores.

Mientras no haya sorpresas de calado, el mercado seguirá mirando más a los datos de inflación y actividad de los próximos meses que a estas decisiones inmediatas. El verdadero debate no es tanto si se recorta, sino cuándo y a qué velocidad, y ahí es donde se jugará el siguiente tramo de movimiento en bonos, divisas y renta variable europea.

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