Los funcionarios de la Reserva Federal están divididos sobre hacia dónde deberían ir las tasas de interés, según las actas

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Capitalbolsa | 19 feb, 2026

Puntos clave
  • La Fed está dividida: pausa ahora, recortes solo si la inflación coopera.
  • Algunos miembros no descartan subidas si los precios siguen por encima del objetivo.
  • El mercado apuesta por junio como fecha más probable para el próximo recorte.

Las actas de la reunión de enero de la Reserva Federal confirman lo que el mercado intuía: el banco central estadounidense está lejos de un consenso claro sobre el rumbo de los tipos. La decisión de mantener el tipo de referencia en el rango 3,5%-3,75% fue ampliamente respaldada, pero el debate interno sobre los siguientes pasos está más abierto de lo que parecía.

Pausa ahora, ¿recortes después?


Varios miembros señalaron que podrían retomarse los recortes más adelante en el año, siempre que la inflación continúe moderándose conforme a lo previsto. Sin embargo, otros defendieron que sería apropiado mantener los tipos sin cambios durante más tiempo, hasta tener señales claras de que la desinflación está firmemente encarrilada.

La clave es el equilibrio entre inflación y mercado laboral. Algunos participantes consideran que la prioridad sigue siendo contener los precios, mientras que otros ponen más peso en sostener el empleo. Ese cruce de prioridades explica la falta de una guía contundente.

La novedad relevante es que algunos miembros incluso contemplaron la posibilidad de subidas adicionales si la inflación se mantiene por encima del objetivo del 2%. No es el escenario central, pero ya no está fuera del radar.

Inflación aún incómoda


Aunque la mayoría espera que la inflación baje a lo largo del año, reconocen que el proceso puede ser más lento e irregular de lo anticipado. El indicador preferido por la Fed (PCE) se mantiene alrededor del 3%, mientras que el IPC subyacente ha mostrado señales de alivio reciente.

Además, los aranceles siguen teniendo impacto en los precios, aunque se espera que su efecto se diluya progresivamente. Con este panorama, el riesgo de que la inflación permanezca por encima del objetivo sigue siendo “significativo” para buena parte del comité.

Mercado laboral: señales mixtas


El empleo ofrece una fotografía desigual. El crecimiento de puestos en el sector privado parece desacelerarse, concentrándose en gran medida en sanidad, aunque la tasa de paro descendió al 4,3% y las nóminas no agrícolas superaron expectativas. En este contexto, la Fed ajustó el lenguaje de su comunicado para señalar que los riesgos entre inflación y empleo están ahora más equilibrados.

El factor Warsh y el relevo en la presidencia


El debate podría intensificarse si Kevin Warsh es confirmado como próximo presidente, en sustitución de Jerome Powell, cuyo mandato concluye en mayo. Warsh se ha mostrado partidario de tipos más bajos, postura que también comparten algunos gobernadores actuales. En cambio, otros miembros, como Lorie Logan o Beth Hammack, han defendido mantener una postura restrictiva durante más tiempo.

El resultado es una Fed claramente fragmentada. Y cuando el banco central más importante del mundo envía señales mixtas, la volatilidad tiende a aumentar.

¿Qué descuenta el mercado?


Los futuros sobre fondos federales apuntan a junio como el momento más probable para el próximo recorte, con posibilidad de un segundo movimiento en septiembre u octubre. Sin embargo, el mensaje de las actas deja claro que ese escenario dependerá exclusivamente de la evolución de la inflación.

En definitiva, la Fed entra en una fase delicada: mantener la credibilidad frente a la inflación sin asfixiar el crecimiento. La dirección final de los tipos dependerá menos de promesas y más de los datos que se acumulen en los próximos meses.

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