Funcas mantiene su previsión para el PIB en el 2,3% para 2025 y en el 1,6% para 2026 ante la guerra comercial
Europa Press
Funcas ha mantenido sus previsiones de crecimiento para la economía española en el 2,3% para este año y el 1,6% el que viene bajo una hipótesis de política económica que sufre pocos cambios en relación a las anteriores proyecciones realizadas en abril.
Las estimaciones Funcas parten, de nuevo, del supuesto de una política comercial proteccionista por parte de Estados Unidos, con la aplicación de un arancel universal del 10% sobre las exportaciones de la UE y de tarifas aduaneras específicas a determinados productos como el acero, el aluminio y los automóviles.
Por otra parte, se anticipa una mayor expansión fiscal en la UE, fruto de los compromisos de gasto en defensa, que se contrarresta con el efecto contractivo de la apreciación del euro, y se prevé un recorte de la facilidad de depósitos del BCE hasta el 1,75%, nivel que en ausencia de nuevos shocks se mantendría durante todo el horizonte de previsión.
Según Funcas, el crecimiento del PIB, que en el segundo trimestre acusará una leve desaceleración respecto al primero (0,5% frente a 0,6%), se apoyará en la demanda interna, si bien con algunos cambios respecto a las anteriores previsiones. El consumo tendrá un comportamiento menos favorable, pero se compensa con un ajuste al alza de la inversión, particularmente en construcción.
La demanda externa, por su parte, restará actividad por el impacto del proteccionismo en las exportaciones, sobre todo de bienes. Las exportaciones de servicios no turísticos perderán vigor, en línea con la desaceleración de los mercados internacionales.
Y el turismo crecerá menos que en años anteriores dados los fenómenos de saturación que se empiezan a percibir en la temporada veraniega. Pese a ello, se alcanzaría un nuevo récord de afluencia de viajeros extranjeros.
En cuanto al mercado de la vivienda, Funcas cree que el número de compraventas de viviendas podría estar tocando techo debido a su encarecimiento.
El número de viviendas terminadas en 2024 subió hasta 101.000, la cifra más alta en 13 años, aunque volvió a ser inferior al incremento neto del número de hogares. De este modo, siguió acumulándose un déficit de viviendas -la diferencia entre el crecimiento neto de hogares y el número de viviendas construidas-, que se acerca a las 600.000.