“Japón vive algo mucho más preocupante que la volatilidad en Wall Street”
Actualizado : 10:25
Según explica Steve Goldstein, Deutsche Bank lanza una advertencia contundente: el comportamiento simultáneo del yen y de los bonos del gobierno japonés recuerda de forma inquietante a lo ocurrido en Reino Unido durante el breve mandato de Liz Truss, periodo marcado por un colapso de los activos británicos tras un agresivo paquete fiscal.
En las últimas semanas, tanto el yen como el bono japonés a 30 años han caído más de un 5%, un movimiento anómalo teniendo en cuenta que, en otras economías desarrolladas, la renta fija ha experimentado un repunte. Deutsche Bank considera que esta “doble caída” supone una señal muy preocupante para los mercados globales.
Un paralelismo inquietante: Japón y el episodio de Liz Truss
George Saravelos, jefe de investigación de divisas de Deutsche Bank, señala que la caída simultánea de los rendimientos japoneses y del yen evoca directamente al mini-presupuesto de Liz Truss en 2022, que desencadenó un desplome de la libra esterlina y de los gilts británicos.
Aunque la nueva primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, no plantea recortes fiscales, sí apuesta por un estímulo agresivo vía gasto, lo que a efectos de mercado puede generar tensiones similares.
Expectativas de inflación desancladas: el verdadero problema
Para Saravelos, la clave es que en Japón las expectativas de inflación parecen haberse desanclado. Cuando los inversores pierden la confianza en que el gobierno y el Banco de Japón mantendrán la inflación baja, desaparecen los incentivos para comprar deuda nipona, lo que puede derivar en una fuga de capitales más disruptiva.
El estratega subraya que la situación se ha deteriorado rápidamente en los últimos días, y advierte que la coincidencia del retroceso del yen con la caída de los bonos es algo “mucho más preocupante” que la reciente volatilidad en Wall Street.
Claves para vigilar en las próximas semanas
Deutsche Bank seguirá atento a dos señales críticas:
• indicios de salida de capitales de Japón,
• y si las autoridades económicas comienzan a ceder a la presión de los mercados.
La advertencia es clara: lo que está ocurriendo en Japón puede ser un síntoma temprano de tensiones más amplias en los mercados globales, especialmente si el estrés sobre el yen y los bonos continúa intensificándose.