El dólar acelera su caída tras el débil dato de empleo en EE.UU.
- El dólar se encamina a su mayor caída semanal desde abril tras un débil informe de empleo en EE.UU.
- La economía estadounidense creó 57.000 empleos en junio, por debajo de lo esperado por el mercado.
- Las expectativas de subida de tipos en septiembre se han moderado tras la publicación del dato laboral.
El dólar continuó cayendo este viernes y se encamina a registrar su mayor descenso semanal en casi tres meses, presionado por un informe de empleo estadounidense más débil de lo previsto.
A primera hora de la sesión, el índice del dólar estadounidense, que mide la evolución del billete verde frente a una cesta de las principales divisas, retrocedía alrededor de un 0,1%, prolongando el movimiento bajista iniciado tras la publicación de las nóminas no agrícolas.
El empleo enfría las expectativas sobre la Fed
El informe de empleo de junio mostró que la economía estadounidense añadió 57.000 puestos de trabajo, una cifra inferior tanto a los 129.000 empleos creados en mayo, tras la revisión a la baja, como a los 115.000 esperados por el consenso.
El dato refuerza la percepción de que el mercado laboral estadounidense está perdiendo tracción, lo que reduce la presión sobre la Reserva Federal para adoptar una postura más restrictiva en los próximos meses.
La debilidad del empleo ha provocado un ajuste inmediato en las expectativas de tipos y ha presionado al dólar.
Menor probabilidad de subida en septiembre
Según la herramienta FedWatch de CME, el mercado descuenta ahora una probabilidad cercana al 53,5% de que la Reserva Federal suba los tipos de interés en al menos 25 puntos básicos en septiembre, después de mantenerlos sin cambios en julio.
Antes de conocerse el dato de empleo, esa probabilidad se situaba en torno al 65%, lo que refleja una clara moderación de las expectativas de endurecimiento monetario.
Presión bajista sobre el billete verde
La caída del dólar responde a una combinación de menor crecimiento del empleo, expectativas de una Fed algo menos agresiva y descenso de los rendimientos reales esperados. Este entorno favorece la debilidad del billete verde frente a otras grandes divisas.
En conjunto, el movimiento confirma que el mercado está empezando a descontar un escenario algo menos restrictivo para la política monetaria estadounidense, aunque el próximo dato de inflación será clave para validar o corregir esta lectura.