Ebury enfría la euforia: los inversores seguirán prudentes hasta saber si la tregua con Irán es real

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Capitalbolsa | 08 abr, 2026

Puntos clave
  • Ebury cree que los inversores seguirán actuando con prudencia hasta saber si la tregua entre EE.UU. e Irán es solo temporal o realmente duradera.
  • El mercado ha reaccionado con alivio, pero ni el petróleo ni el dólar volverán fácilmente a niveles previos a la guerra sin un acuerdo definitivo.
  • Matthew Ryan advierte de que la volatilidad seguirá alta mientras se analicen las negociaciones y la reapertura real del estrecho de Ormuz.

El anuncio de un alto el fuego temporal entre Estados Unidos e Irán ha servido para dar un respiro a los mercados, pero no para disipar todas las dudas. Esa es la lectura de Ebury, cuya conclusión es bastante clara: los inversores no van a abrazar de verdad el riesgo hasta que se aclare si estamos ante una simple pausa táctica o ante el inicio de una solución más estable.

Según explica Matthew Ryan, jefe de Estrategia de Mercado de la firma, el alivio inicial tiene lógica. Los activos de riesgo han subido, el petróleo ha corregido con fuerza y el dólar ha cedido parte del terreno ganado durante la guerra. Pero el mercado todavía no está dispuesto a dar por cerrada la crisis. Y eso se nota en un detalle importante: tanto el billete verde como los futuros del crudo siguen lejos de normalizar por completo su comportamiento.

Alivio sí, confianza plena todavía no

El mercado ha recibido con alivio la tregua de dos semanas, sobre todo porque evita el peor escenario inmediato: una escalada adicional del conflicto y una interrupción mucho más dañina del suministro energético global. Eso ha permitido una recuperación brusca de los activos de riesgo, una caída del índice del dólar y una moderación visible en el petróleo.

Sin embargo, Matthew Ryan deja claro que ese movimiento no equivale a una vuelta completa a la normalidad. La razón es sencilla: el acuerdo sigue siendo provisional, las conversaciones de paz ni siquiera han comenzado en serio y el tránsito por Ormuz todavía genera muchas dudas. Por eso Ebury cree que los participantes del mercado seguirán sin comprometerse del todo hasta que exista una solución permanente.

La tregua ha frenado el pánico, pero aún no ha restablecido la confianza. Y en mercado eso marca una diferencia enorme.

El dólar cae, pero no borra toda la prima de guerra

Uno de los movimientos más visibles tras la noticia ha sido la caída del dólar. El índice del billete verde retrocedió alrededor de un 1%, mientras el EUR/USD volvía a situarse por encima de 1,17 por primera vez desde el estallido de la guerra. Aun así, Ebury recuerda que el dólar sigue cotizando aproximadamente un 1% por encima de los niveles previos al conflicto.

Ese detalle es muy revelador. Significa que el mercado ha rebajado parte del miedo, pero no ha eliminado del todo la prima de refugio acumulada durante estas semanas. Para Matthew Ryan, esa normalización solo llegará de verdad si las negociaciones derivan en una desescalada más completa y en un alto el fuego de mayor duración.

Ormuz sigue siendo la gran incógnita

El otro gran foco de incertidumbre es el estrecho de Ormuz. Aunque Irán se ha comprometido a facilitar el paso seguro de los buques, Ebury advierte de que la reapertura real será probablemente mucho más lenta y compleja de lo que al principio podría parecer. Las primas de seguro siguen elevadas, la seguridad marítima continúa siendo cuestionable y persisten problemas logísticos derivados de la removilización de petroleros.

A eso se suman otros factores especialmente delicados: temor a nuevos ataques, presencia de minas y dificultades operativas como interferencias o bloqueos de GPS. Todo ello puede hacer que muchos armadores no estén dispuestos a reanudar sus rutas con normalidad hasta que exista una garantía más sólida para sus tripulaciones y embarcaciones.

El mercado energético puede celebrar una tregua. Los barcos, en cambio, necesitan algo más serio que un titular para volver a operar con normalidad.

Volatilidad alta mientras duren las negociaciones

En este contexto, Ebury espera que la volatilidad se mantenga elevada en los próximos días. Los inversores vigilarán al mismo tiempo dos elementos: los avances reales en las conversaciones entre Washington y Teherán y los datos de tráfico marítimo que permitan medir si Ormuz vuelve a operar de manera efectiva.

La advertencia de Matthew Ryan es directa. Si las negociaciones se atascan o si la actividad en el estrecho sigue siendo débil, tanto el petróleo como el dólar podrían girarse con bastante rapidez. Es decir, el alivio actual puede mantenerse, pero también podría evaporarse con la misma velocidad con la que apareció.

Ebury mantiene un sesgo constructivo, pero con matices

A pesar de todas estas cautelas, Ebury mantiene una visión razonablemente optimista sobre el desenlace final. La firma cree que esta pausa puede ser el comienzo de una desescalada más permanente, en línea con la idea de que Donald Trump estaría buscando una salida rápida para limitar las consecuencias económicas y políticas del conflicto.

Si ese escenario termina imponiéndose y se consolida un acuerdo duradero en las próximas semanas, la firma considera que el dólar podría regresar con relativa rapidez a sus niveles previos a la guerra. A partir de ahí, el foco volvería a desplazarse hacia dos grandes variables: la prima política que los inversores sigan exigiendo al billete verde tras otro episodio de gran volatilidad diplomática, y las expectativas sobre diferenciales de tipos entre la Fed y el BCE.

En resumen, Ebury lanza un mensaje bastante sensato: el mercado respira, pero no se fía. Y mientras no exista una paz más creíble y una reapertura efectiva de Ormuz, lo lógico será seguir viendo un entorno de alivio parcial, pero todavía muy lejos de una normalización plena.

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