“Sigue el dinero”: la sencilla regla de Stephen Yiu para invertir en inteligencia artificial
Actualizado : 17:35
- Stephen Yiu, gestor del Blue Whale Growth Fund, defiende que en IA hay que invertir en quienes reciben el gasto, no necesariamente en quienes lo realizan.
- El fondo ha rotado desde software hacia semiconductores, memoria, equipamiento y componentes para centros de datos.
- Yiu mantiene una visión positiva sobre Nvidia, Broadcom y la memoria, mientras evita valoraciones exigentes como SpaceX, OpenAI o Anthropic.
Invertir en inteligencia artificial exige cada vez más selectividad. La visibilidad sobre qué compañías lograrán monetizar todo el gasto que están realizando sigue siendo limitada, pero Stephen Yiu, gestor principal del Blue Whale Growth Fund, resume su estrategia con una idea sencilla: seguir el dinero.
Su planteamiento es invertir en las compañías que están recibiendo directamente el gasto en inteligencia artificial, en lugar de apostar de forma indiscriminada por las empresas que están invirtiendo grandes cantidades con la esperanza de monetizar la IA en el futuro.
Del software a los semiconductores
El fondo Blue Whale Growth, con cerca de 4.500 millones de dólares bajo gestión, ha logrado una rentabilidad anualizada neta de comisiones del 19% desde su lanzamiento en 2017, frente al 12,4% de su índice de referencia, el MSCI World.
Parte de ese rendimiento se explica por una rotación temprana dentro del propio ecosistema de IA. Al inicio, el fondo tenía exposición relevante al software, con compañías como Salesforce, Adobe o Microsoft. Sin embargo, Yiu decidió salir completamente del sector en 2024 al considerar que muchas empresas de software iban a sufrir disrupción por la IA.
Desde entonces, el fondo ha concentrado buena parte de sus posiciones en compañías globales de la cadena de semiconductores y centros de datos. Entre sus principales posiciones figuran Applied Materials, BE Semiconductor, SK Hynix, Lam Research, Lumentum, Nvidia y Sandisk.
Nvidia, Broadcom y memoria
El fondo fue temprano en Nvidia, entrando en 2021 y manteniendo la posición durante la volatilidad de 2022. Yiu reconoce que la acción ha perdido algo de favor en mercado, pero considera que las expectativas se habían vuelto poco realistas tras las fuertes subidas de los últimos años.
Aun así, mantiene una visión positiva sobre Nvidia. Según el gestor, la compañía sigue siendo atractiva por valoración, con un PER estimado en torno a 22 veces, posición de caja neta y clientes de primer nivel. Frente a ello, compara el caso con Apple, que cotiza por encima de 30 veces beneficios pese a no mostrar un crecimiento relevante de ingresos.
Yiu también ve a Broadcom como uno de los actores dominantes en el mercado de GPU e infraestructura de IA, mientras que considera la memoria como una de las áreas más duraderas del ciclo. Su argumento es que la inteligencia artificial generará una explosión de datos y contenido, lo que incrementará la necesidad de almacenamiento y, previsiblemente, sostendrá los precios de la memoria.
SK Hynix y Vertiv, ejemplos de la estrategia
Una de las apuestas más exitosas del fondo ha sido SK Hynix, incorporada a principios de 2025. Las acciones del fabricante surcoreano de memoria se han disparado un 685% en un año, impulsadas por la demanda de memoria de alto rendimiento vinculada a IA.
En 2024, Blue Whale también compró Vertiv, fabricante de sistemas de refrigeración líquida para centros de datos de inteligencia artificial. Posteriormente incorporó Lumentum, especializada en interconexiones ópticas para centros de datos, y reforzó la exposición a Broadcom.
La lógica común es la misma: buscar compañías situadas en los puntos de la cadena donde el gasto de capital de los gigantes tecnológicos se convierte en ingresos reales para proveedores concretos.
Menor interés por hiperescaladores y privadas caras
El fondo no está especialmente expuesto a los grandes hiperescaladores, con la excepción de Alphabet, incorporada este año por la percepción de que la compañía está avanzando en la dirección correcta con Gemini y su estrategia de inteligencia artificial.
En cambio, Yiu ha evitado inversiones como SpaceX, al considerar que su valoración incorpora una prima excesiva ligada al “toque mágico” de Elon Musk y que probablemente seguirá registrando pérdidas durante varios años. También cree que compañías como OpenAI o Anthropic llegarán al mercado con valoraciones demasiado exigentes para encajar en su fondo.
Valoración
El mensaje de Yiu es relevante porque separa dos formas muy distintas de invertir en IA. Una es apostar por quienes están gastando miles de millones en infraestructura con la esperanza de monetizarla más adelante. La otra es invertir en quienes ya están facturando ese gasto: semiconductores, memoria, equipamiento, refrigeración, interconexión óptica y proveedores críticos de centros de datos.
La estrategia tiene lógica, aunque no está exenta de riesgo. Muchas de estas compañías ya han subido con fuerza y son sensibles a cualquier señal de sobreinversión en IA o desaceleración del gasto de capital. Pero como marco de inversión, “seguir el dinero” sigue siendo una regla útil: mientras los hiperescaladores mantengan el ciclo de inversión, los principales beneficiarios directos seguirán estando en la infraestructura de IA.