Por qué JPMorgan dice que el mercado de acciones internacionales aún tiene futuro
- Semana ligera en referencias macro, pero con datos clave de inflación en Australia, Japón y PPI en EE.UU.
- Se espera ligera mejora en la confianza del consumidor estadounidense, aunque el sentimiento sigue frágil.
- Las expectativas sobre Fed, RBA, BoJ y BoC seguirán marcando el comportamiento del mercado FX.
La semana del 23 al 27 de febrero será relativamente ligera en términos de referencias económicas programadas para el mercado de divisas, aunque incluye varios datos relevantes que podrían generar movimientos en los principales cruces, especialmente las cifras de inflación en Australia y Japón y el índice de precios de producción (PPI) en Estados Unidos. Además, varios miembros de la Fed intervendrán a lo largo de la semana.
Calendario macro de la semana
El lunes se publicarán los pedidos de fábrica en EE.UU.. El martes la atención se centrará en las comparecencias del Informe de Política Monetaria del Banco de Inglaterra, junto con la confianza del consumidor del Conference Board y el índice manufacturero de la Fed de Richmond en EE.UU.
El miércoles se conocerán los datos de inflación en Australia, el jueves las peticiones semanales de desempleo en EE.UU. y el viernes se concentrarán varias referencias: IPC subyacente de Tokio, PIB mensual en Canadá y el PPI y PPI subyacente en EE.UU..
Estados Unidos: confianza e inflación
El consenso para la confianza del consumidor se sitúa en 87,6, frente a 84,5 anteriormente, tras haber caído a mínimos post-pandemia. El deterioro en la percepción del empleo ha sido el principal factor de debilidad, lo que sugiere una actitud más prudente por parte de los hogares, especialmente los de menor renta.
Se espera una ligera mejora apoyada en un sólido informe de empleo y datos de inflación más moderados. No obstante, las preocupaciones sobre aranceles, riesgos geopolíticos y presión sobre el poder adquisitivo seguirán pesando en el ánimo de los consumidores.
En cuanto al PPI, el consenso apunta a un +0,3% mensual tanto en la tasa general como en la subyacente. Una lectura más débil reforzaría el relato desinflacionista, mientras que una cifra superior podría retrasar las expectativas de recortes de tipos por parte de la Fed, pese a que el mercado sigue descontando dos bajadas antes de final de año.
Australia: inflación y perspectivas del RBA
En Australia, el consenso prevé que el IPC interanual se modere del 3,8% al 3,7%, mientras que la inflación subyacente (trimmed mean) se mantendría en el 3,3%. Enero suele ser un mes más débil en términos de precios, y aunque la tasa anual podría descender ligeramente, las presiones siguen presentes en componentes como alimentación, sanidad y electricidad.
El mercado aún contempla una posible subida de tipos en mayo, aunque los riesgos parecen sesgados a la baja, ya que las presiones inflacionistas están cada vez más concentradas en componentes regulados y menos en precios de mercado, lo que reduce la urgencia de nuevas subidas por parte del RBA.
Japón y Canadá: inflación y crecimiento
En Japón, el consenso sitúa el IPC subyacente de Tokio en el 1,7% interanual, frente al 2,0% previo. Aunque la inflación se mantiene por encima del objetivo del BoJ, la desaceleración sugiere que no hay urgencia inmediata para endurecer la política monetaria. Las negociaciones salariales (Shunto) y el IPC de abril serán claves para el próximo movimiento.
En Canadá, se espera que el PIB mensual crezca un 0,1%, tras el estancamiento previo. La actividad parece haberse debilitado en el cuarto trimestre, aunque algunos datos de diciembre apuntan a cierta estabilización. En conjunto, el crecimiento se mantiene en línea con las previsiones del Banco de Canadá.
Implicaciones para el mercado de divisas
En el mercado FX, se espera una semana de movimientos selectivos más que tendencias amplias. Las sorpresas en inflación o crecimiento serán determinantes para ajustar las expectativas sobre el calendario de tipos de interés en cada economía. En un entorno de desaceleración gradual de la inflación y crecimiento desigual, la clave seguirá siendo la comparación relativa entre países y la reacción de sus respectivos bancos centrales.