Neuberger advierte: la prima de riesgo de la bolsa frente a los bonos ha desaparecido
Actualizado : 15:43
- Neuberger advierte de que la prima de riesgo de la renta variable frente a los bonos prácticamente ha desaparecido.
- El fenómeno reduce el margen de seguridad de las bolsas, especialmente en un mercado concentrado en IA y grandes tecnológicas.
- La firma no ve una señal de alarma inmediata, pero sí recomienda más disciplina y diversificación.
La renta variable ha perdido una de sus grandes ventajas frente a los bonos del Estado: la prima adicional que tradicionalmente compensaba al inversor por asumir más riesgo. Según Europa Press, Neuberger Berman advierte de que la prima de riesgo de la renta variable frente a los bonos del Tesoro estadounidense prácticamente ha desaparecido.
El diagnóstico es relevante porque afecta directamente a la relación entre riesgo y rentabilidad esperada. Durante muchos años, las acciones ofrecían un rendimiento potencial claramente superior al de los bonos considerados libres de riesgo. Hoy, según Jeff Blazek, codirector de Inversiones y Estrategias Multiactivos de Neuberger, esa diferencia es ya igual o incluso inferior al rendimiento de los bonos del Estado.
Por qué se ha comprimido la prima de riesgo
Neuberger señala que la compresión del Equity Risk Premium no se debe tanto a una subida adicional de las valoraciones bursátiles, sino al fuerte aumento de los rendimientos de los bonos durante los últimos cuatro años. Es decir, el problema no es solo que las acciones estén caras, sino que los bonos vuelven a ofrecer rentabilidades absolutas atractivas.
Desde 2022, además, los bonos han dejado de comportarse como una cobertura fiable frente a la renta variable en momentos de tensión. La presión inflacionista persistente ha roto parte de esa relación tradicional, reduciendo la capacidad de las carteras mixtas clásicas para amortiguar caídas.
La señal no implica necesariamente una corrección inmediata. Pero sí indica que el inversor recibe menos compensación por asumir riesgo bursátil frente a alternativas más defensivas como la deuda pública.
Un paralelismo incómodo con la burbuja puntocom
El informe establece un paralelismo con el periodo de la burbuja puntocom. Neuberger recuerda que la última vez que la prima de riesgo de la renta variable estuvo tan comprimida, el mercado consiguió mantenerse en esos niveles durante más tiempo de lo que muchos esperaban, antes de acabar corrigiendo con fuerza.
La lección, según Blazek, no es que una prima negativa provoque automáticamente una caída inmediata. La lectura correcta es que reduce el margen de error. Cuando los índices están muy concentrados, un único tema domina la narrativa y la diferencia entre lo que se paga por las acciones y lo que se obtiene por beneficios se estrecha, la cartera se vuelve más vulnerable si el crecimiento decepciona.
La comparación con finales de los noventa no implica que el escenario actual sea idéntico. La inteligencia artificial es una tendencia real, con inversión y beneficios ya visibles en algunas compañías. Pero la dinámica de concentración en grandes valores tecnológicos y valoraciones exigentes sí recuerda algunos patrones de aquel periodo.
La IA puede seguir impulsando el mercado, pero no basta con un único tema
Neuberger reconoce que el ciclo de inversión en inteligencia artificial es real, está en marcha y puede seguir impulsando la rentabilidad de las bolsas durante varios trimestres. Las grandes tecnológicas mantienen beneficios elevados, ventajas competitivas y una capacidad de inversión difícil de replicar.
El problema aparece cuando una cartera depende demasiado de que un único escenario salga bien. Si todo el potencial de rentabilidad se concentra en grandes tecnológicas vinculadas a IA, cualquier decepción en crecimiento, márgenes, inversión o regulación puede tener un impacto desproporcionado.
La IA puede seguir siendo el motor del mercado, pero no debería ser la única fuente de rentabilidad de una cartera. La diversificación vuelve a tener valor cuando la prima de riesgo se comprime.
Bonos, Japón y emergentes como alternativas
La recomendación de Neuberger no es abandonar la renta variable ni reducir de forma drástica el potencial de rentabilidad. El mensaje es ampliar la base desde la que se genera ese retorno. Con los rendimientos de los bonos reajustados a niveles más normalizados, la firma considera que la renta fija vuelve a ofrecer rentabilidades absolutas atractivas y recupera parte de su función diversificadora.
Además de bonos del Estado, Blazek apunta a mercados internacionales con valoraciones más razonables, como Japón, y a renta variable emergente, incluyendo China, India y Brasil. También recomienda considerar activos líquidos de diversificación para construir carteras más equilibradas.
La lectura para el inversor
La advertencia de Neuberger llega en un momento de gran fortaleza bursátil, pero también de elevada concentración. Los índices siguen apoyados en la inteligencia artificial, las grandes tecnológicas y unos beneficios todavía sólidos. Sin embargo, la desaparición de la prima de riesgo frente a los bonos obliga a ser más selectivos.
El mercado puede seguir subiendo, pero el margen para errores se ha reducido. Si los beneficios de las grandes tecnológicas continúan sorprendiendo al alza, el rally puede prolongarse. Si decepcionan, la falta de prima de riesgo hará que las correcciones sean más difíciles de amortiguar.
En definitiva, la conclusión de Neuberger no es vender por miedo, sino invertir con más disciplina. Cuando un único tema domina el mercado y los bonos vuelven a competir en rentabilidad, las carteras mejor preparadas serán aquellas que no dependan de un solo resultado correcto.