Mantén la calma y sigue comprando en las caídas, dice JPMorgan.
Actualizado : 19:43
- JPMorgan cree que cualquier debilidad en Bolsa debería aprovecharse para comprar, al menos con un horizonte de tres meses.
- La firma sostiene que 2026 no se parece a 2022: la inflación sería menos peligrosa y los bancos centrales tenderían a mirar a través del repunte energético.
- La entidad sigue favoreciendo bolsa internacional, emergentes y activos de larga duración sensibles a tipos.
JPMorgan mantiene un mensaje muy claro para los inversores: mantener la calma y seguir comprando en las caídas. La firma considera que, pese al ruido geopolítico y al riesgo de nuevas tensiones en el estrecho de Ormuz, el contexto actual sigue ofreciendo una oportunidad razonable para tomar posiciones en renta variable, siempre que el horizonte temporal vaya más allá del muy corto plazo.
Según explica el equipo liderado por Mislav Matejka, jefe de estrategia europea en JPMorgan, cualquier inversor con una visión de al menos tres meses debería utilizar los retrocesos del mercado para comprar. El argumento central es que las restricciones políticas, económicas y militares que limitan una escalada geopolítica más profunda siguen en gran medida vigentes, incluso varias semanas después del inicio del conflicto.
Por qué JPMorgan cree que 2026 no es 2022
La comparación con 2022 es una de las claves del análisis. JPMorgan sostiene que el entorno actual es muy distinto al del último gran periodo de debilidad coordinada en los mercados. Entonces, la inflación era un problema mucho más difícil de contener porque todavía arrastraba los efectos de la pandemia, las cadenas de suministro estaban más dañadas y las empresas tenían más capacidad para trasladar precios al consumidor.
Ahora, en cambio, la firma ve un escenario menos hostil. Considera que las presiones inflacionistas, aunque puedan repuntar temporalmente por la energía, son menos amenazantes. Además, subraya que el crecimiento salarial está más contenido, en parte por el impacto de la inteligencia artificial, y que las compañías cuentan con menor poder de fijación de precios que en el ciclo anterior.
La tesis es directa: si la inflación no se desancla y los bancos centrales no reaccionan con más dureza, las caídas del mercado tienen más valor como oportunidad que como aviso de una tendencia bajista profunda.
Los bancos centrales podrían mirar a través del shock energético
JPMorgan reconoce que la inflación podría aumentar incluso alrededor de 1,5 puntos porcentuales en tasa interanual como consecuencia del encarecimiento de la energía. Pero aun así cree que los bancos centrales tenderán a mirar a través de ese repunte, interpretándolo como un shock temporal y no como una señal de inflación estructuralmente fuera de control.
Ese matiz es fundamental para la estrategia de inversión. Si la Reserva Federal y otros bancos centrales no endurecen su postura de forma agresiva, los activos más sensibles a los tipos de interés —los llamados activos de larga duración— deberían volver a comportarse mejor. Por eso la entidad recomienda precisamente reforzar exposición a esa clase de activos.
En el fondo, JPMorgan está diciendo que el mercado puede seguir nervioso por los titulares, pero que la macro de fondo no justifica todavía una lectura realmente bajista.
Beneficios sólidos y mejor tono fuera de Estados Unidos
Otro de los argumentos de la firma es que las previsiones de beneficios empresariales siguen mostrando fortaleza. JPMorgan destaca que las estimaciones de beneficio por acción del S&P 500 continúan ampliándose y no parecen cerca de girarse a la baja. A eso añade que algunos indicadores de actividad, como el ISM manufacturero en Estados Unidos, se mueven en máximos de varios años.
Fuera de Estados Unidos, el banco también mantiene una visión favorable. Antes de la crisis iraní, la pauta dominante en los mercados globales era una preferencia clara por bolsa internacional, mercados emergentes, pequeñas compañías y estilo value frente a growth. JPMorgan cree que esa tendencia debería reaparecer a medida que las tensiones militares se vayan moderando.
El informe recuerda además que las valoraciones siguen jugando a favor de ese posicionamiento. Los mercados emergentes continúan cotizando con un descuento amplio frente a los mercados desarrollados, mientras que la bolsa europea también ofrece múltiplos más moderados que Estados Unidos.
JPMorgan no solo está diciendo “comprad la caída”: también está diciendo dónde cree que vuelve a haber más valor relativo cuando se despeje parte del miedo.
La clave será que el dólar pierda fuerza refugio
Un elemento adicional que apoya esta visión es el comportamiento del dólar. JPMorgan cree que la fortaleza reciente del billete verde como activo refugio debería ir perdiendo intensidad en la segunda mitad del año si el conflicto no escala mucho más. Si eso sucede, la rotación hacia mercados internacionales y emergentes tendría aún más sentido.
La conclusión de la firma es, por tanto, bastante firme: pese al riesgo de episodios adicionales de volatilidad a corto plazo, el escenario actual se parece más a una oportunidad de compra que al inicio de un mercado bajista sostenido. La diferencia con 2022, según JPMorgan, está en que hoy la inflación parece menos peligrosa, los beneficios resisten mejor y las valoraciones fuera de Estados Unidos siguen ofreciendo más recorrido.