Las acciones estadounidenses han tenido su peor comienzo frente al mercado mundial desde 1995
Actualizado : 18:41
- Según explica Jake Conley, EE.UU. firma su peor arranque relativo frente al resto del mundo desde 1995.
- Mientras el S&P 500 cae alrededor de un 1% en 2026, el índice global ex-EE.UU. sube cerca de un 8%.
- El mercado americano sigue viéndose caro y concentrado, justo cuando crece el interés por diversificar fuera.
El año está dejando una foto poco habitual: la bolsa estadounidense no lidera. Como resume Jake Conley, periodista de Yahoo Finance, las acciones de EE.UU. están viviendo su peor inicio del año frente al mercado global desde 1995, según datos citados de Goldman Sachs. La comparación es clara: el S&P 500 cede en torno a un 1% en lo que va de 2026, mientras que un índice que recoge la evolución del resto del mundo (ex-EE.UU.) acumula una subida cercana al 8%. Y si ampliamos el foco a 12 meses, el diferencial también impresiona: el índice ex-EE.UU. avanza alrededor del 30%, triplicando el 10% de retorno de EE.UU. en ese mismo periodo.
¿Por qué cambia el liderazgo? Riesgo político y dólar
La rotación no es solo una cuestión de números. Conley destaca que parte del “riesgo geopolítico” que preocupa a los inversores está viniendo desde dentro de EE.UU., con el régimen de aranceles, mensajes y movimientos políticos que elevan la incertidumbre. En ese contexto, la atención se ha desplazado hacia otras regiones. De hecho, desde Macquarie, Viktor Shvets describe 2025 como un año duro para el inversor global por el “reprecio” del dólar y la erosión del diferencial de prima de riesgo entre EE.UU. y el resto.
La idea de fondo es sencilla: cuando el mercado empieza a percibir que EE.UU. ya no ofrece una ventaja tan clara (en crecimiento, estabilidad o prima de riesgo), la diversificación deja de ser un “discurso bonito” y pasa a ser una decisión práctica.
Un problema adicional: caro y muy concentrado
Lo llamativo, subraya Conley, es que esta infrarrentabilidad llega mientras las acciones estadounidenses siguen encareciéndose en términos relativos. El economista jefe de Apollo, Torsten Sløk, apunta que tras la crisis financiera global los PER de EE.UU. y del resto del mundo eran parecidos, pero en la última década la explosión de la gran tecnología ha llevado a que el PER medio de EE.UU. sea aproximadamente un 40% superior al del resto de mercados.
A esto se suma la concentración: según datos citados de Lord Abbett, las 10 mayores compañías ya pesan alrededor del 40% del S&P 500 (frente a ~20% hace una década). Esa “prima” convierte al mercado estadounidense en una apuesta más sensible a que se enfríen expectativas, especialmente si el relato de la IA pierde fuerza o si los resultados no acompañan.
Goldman llega a remarcar que el mercado de EE.UU. cotiza por encima de 20x beneficios incluso excluyendo a los grandes nombres tecnológicos, un nivel que consideran poco habitual.
Señales ya visibles: M&A y el “parón” en los flujos
El cambio de guion también empieza a asomar en el mercado corporativo. Conley recoge que, tras más de una década con capital de M&A entrando netamente en EE.UU., en 2025 se observa una reversión: las compañías estadounidenses habrían desplegado más capital de compras en el extranjero del que los compradores internacionales han puesto sobre activos estadounidenses. No es una “huida”, pero sí una señal de que el resto del mundo vuelve a contar.
En la misma línea, Morningstar, a través de Dan Lefkovitz, resume el riesgo: EE.UU. se ve “caro, top-heavy y con menor yield” frente a alternativas internacionales, mientras que fuera de EE.UU. las valoraciones partían más bajas y han sorprendido al alza. Dicho de forma simple: el mercado global ha “prometido poco y entregado más”.