La nueva realidad de las valoraciones bursátiles: un cambio estructural, no un ciclo pasajero
Actualizado : 08:00
En los últimos meses, he estado reflexionando sobre la evolución de los múltiplos de ganancias en los mercados de acciones, y me parece crucial compartir la perspectiva de Jim Paulsen, un estratega con más de cuatro décadas de experiencia, dos de ellas en Wells Fargo Asset Management.
Como bien señala Jules Rimmer en su artículo reciente, Paulsen sostiene que el rango de cotización de los múltiplos precio-beneficio se ha desplazado al alza, y lo más relevante: podría tratarse de un cambio permanente en la estructura del mercado.
Según Paulsen, las comparaciones históricas tradicionales sobre valoraciones han perdido relevancia. Las recesiones son hoy mucho menos frecuentes, y tanto gobiernos como bancos centrales han mejorado significativamente la gestión del ciclo económico. Tal como explica Rimmer, esto implica que los flujos de ingresos son más predecibles y fiables, lo que, en última instancia, sostiene múltiplos de valoración más altos a largo plazo.
Las comparaciones históricas tradicionales sobre valoraciones han perdido relevancia.
Lo interesante es que Paulsen no ve este contexto como una señal de complacencia. Al contrario, el sentimiento del mercado sigue marcado por el miedo y el pesimismo, evidenciado en la atención a noticias negativas, encuestas bajistas y un incremento del capital en fondos del mercado monetario. Rimmer destaca que incluso con el S&P 500 cerca de máximos históricos, el mercado no se muestra relajado, lo que refuerza la idea de que la subida de los múltiplos no se basa en entusiasmo irracional.
Otro punto que Paulsen subraya, y que Rimmer recoge con detalle, es que la obsesión por los múltiplos tradicionales puede inducir a un conservadurismo excesivo entre los inversores. En su opinión, factores como el sentimiento del inversor y el entorno económico y político son ahora determinantes más fiables para comprender la dinámica del mercado que la estricta comparación con promedios históricos.
Para sustentar su hipótesis de un desplazamiento estructural de las valoraciones, Paulsen analiza la relación precio-beneficio ajustada cíclicamente (CAPE) del S&P 500 desde 1900. Como explica Rimmer, hasta 1990 los múltiplos se movían entre 7 y 21 veces las ganancias, mientras que desde entonces se han situado entre 20 y 35 veces, con el CAPE manteniéndose en torno al percentil 90 durante los últimos 35 años. Este nuevo rango de valoración, según Paulsen, ha llegado para quedarse, y quienes esperan una reversión a la media podrían enfrentarse a decepciones.
Finalmente, Paulsen también destaca el papel de la innovación en la reducción de la ciclicidad económica. Nuevas tecnologías y productos —desde computadoras hasta teléfonos inteligentes— han generado incrementos sostenidos de productividad y han consolidado hábitos de consumo que sostienen el crecimiento económico. Como Rimmer apunta, esto refuerza la idea de que la volatilidad estructural del mercado ha disminuido, permitiendo que los múltiplos de valoración permanezcan elevados por períodos prolongados.
En conclusión, la perspectiva de Paulsen, tal como la recoge Rimmer, nos obliga a replantearnos cómo interpretamos las valoraciones bursátiles. Lo que antes considerábamos un ciclo normal de auge y caída podría haber sido reemplazado por un nuevo paradigma en el que los múltiplos más altos son estructurales y sostenibles, impulsados por una combinación de gestión económica eficiente, innovación y un mercado que sigue lejos de la complacencia. Para cualquier inversor, entender esta dinámica es esencial para tomar decisiones informadas y evitar interpretaciones equivocadas de los indicadores tradicionales.