La mitad de los gestores descarta una burbuja en las acciones de inteligencia artificial
Actualizado : 19:58
- El 48% de los gestores considera que las acciones vinculadas a la IA no están en una burbuja, frente al 43% que sí aprecia ese riesgo.
- Las posiciones largas en semiconductores son ya la operación más saturada del mercado para el 82% de los encuestados.
- El indicador de sentimiento de Bank of America alcanza 9,4 puntos sobre 10, un nivel considerado extremadamente alcista.
Los grandes gestores internacionales mantienen una visión mayoritariamente favorable sobre la inteligencia artificial, aunque comienzan a mostrar una mayor cautela ante la elevada concentración de las inversiones en algunos segmentos tecnológicos.
Según la encuesta global de gestores de fondos correspondiente a julio elaborada por Bank of America, el 48% de los participantes descarta que las acciones relacionadas con la IA estén inmersas en una burbuja. En sentido contrario, un 43% considera que las valoraciones sí presentan señales compatibles con este fenómeno.
Los hiperescaladores mantendrán la inversión
El mercado tampoco anticipa un freno inmediato en el gasto de las grandes compañías tecnológicas. El 61% de los gestores no espera que los hiperescaladores anuncien recortes en sus programas de inversión.
Esta visión respalda la continuidad del ciclo de construcción de centros de datos, compra de semiconductores, servidores y redes, aunque también eleva la dependencia de los mercados respecto a unas inversiones cada vez más concentradas.
Los semiconductores, la apuesta más concurrida
El principal foco de saturación se encuentra en los fabricantes de chips. Para el 82% de los gestores, las posiciones largas en semiconductores globales constituyen actualmente la operación más concurrida del mercado.
Esta concentración no implica necesariamente una corrección inmediata, pero aumenta la sensibilidad del sector ante cualquier decepción en resultados, retraso en los proyectos de centros de datos o revisión a la baja de las expectativas de demanda.
Durante julio, los gestores redujeron parte de sus posiciones largas en tecnología para protegerse frente a los riesgos asociados a la IA. Sin embargo, ninguno de los participantes declaró mantener posiciones cortas, lo que indica que la cautela se traduce en una reducción de exposición y no en una apuesta directa por una caída.
El capex aparece como principal riesgo crediticio
El elevado gasto de capital de los hiperescaladores también comienza a generar inquietud en el mercado de deuda.
El 48% de los gestores identifica la inversión en infraestructuras de inteligencia artificial como la fuente más probable de un eventual evento crediticio. El riesgo reside en que algunas compañías estén financiando programas de inversión muy agresivos antes de que la rentabilidad económica de esos activos esté plenamente demostrada.
El mercado seguirá vigilando la generación de caja, la evolución de la deuda y la capacidad de las grandes tecnológicas para convertir el gasto en IA en mayores ingresos, productividad y márgenes.
Sentimiento extremadamente alcista
Más allá de la tecnología, el ánimo general de los gestores ha mejorado. Bank of America atribuye este mayor optimismo a las expectativas de crecimiento económico, a la continuidad de la inversión en IA y a una Reserva Federal percibida como más moderada.
El indicador Bull & Bear de la entidad se sitúa en 9,4 puntos sobre 10, dentro de la zona calificada como extremadamente alcista.
Los gestores están aumentando su exposición a la renta variable de Estados Unidos y la zona euro, así como a los sectores sanitario e industrial. La sobreponderación agregada en acciones se encuentra en máximos desde julio de 2021.
En sentido contrario, están reduciendo posiciones en Reino Unido, mercados emergentes, materias primas y energía. La infraponderación de la bolsa británica es la mayor desde agosto de 2020, mientras la reducción de exposición a energía registra su movimiento más intenso desde junio de 2010.
Confianza elevada, pero menor margen de error
La encuesta muestra que la mayoría de los gestores todavía no considera que la IA esté en una burbuja. No obstante, la saturación en semiconductores, la concentración de las inversiones y el elevado nivel de optimismo reducen el margen para decepciones.
Por primera vez desde mayo de 2017, los inversores esperan además que las acciones con baja rentabilidad por dividendo superen a las de alto dividendo, una señal adicional de preferencia por compañías de crecimiento frente a perfiles defensivos.
La continuidad del movimiento dependerá de que las grandes tecnológicas conviertan el gasto en inteligencia artificial en beneficios sostenibles. Mientras esa expectativa se mantenga, los gestores parecen dispuestos a conservar exposición, aunque con una vigilancia creciente sobre las valoraciones y el riesgo crediticio.