El S&P 500 encadena 36 máximos históricos: un hito que recuerda a 1929, pero con una peligrosa diferencia

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Capitalbolsa | 10 nov, 2025

Actualizado : 12:24

El índice S&P 500 ha alcanzado 36 máximos históricos en lo que va de año, según datos de Turning Point Market Research (TPMR). Pero lo más llamativo no es la cifra total, sino la concentración temporal: 31 de esos récords se produjeron en una ventana de tan solo cuatro meses, un fenómeno extremadamente raro que —según TPMR— solo se ha registrado ocho veces desde 1928.

1. Una concentración histórica de euforia

La secuencia de máximos refleja una fuerza compradora poco común. Desde los mínimos de 2022, el S&P 500 ha recuperado más del 40%, impulsado por la fortaleza de los beneficios empresariales y el entusiasmo por la inteligencia artificial. Sin embargo, la historia demuestra que estos periodos de euforia concentrada suelen anticipar una fase de consolidación o incluso corrección, especialmente cuando el avance se apoya en un número reducido de compañías.

Como subraya Turning Point Market Research, la amplitud de mercado actual es “notablemente más pobre” que en ciclos anteriores: menos del 35% de los valores del índice están en máximos anuales, mientras que el grueso del avance se concentra en los gigantes tecnológicos. En otras palabras, el rally es fuerte, pero estrecho, y eso siempre ha sido una señal de advertencia para los analistas técnicos.

2. El inquietante precedente de 1929

El estudio de TPMR añade un dato inquietante: en 1929, el 31.º máximo histórico del S&P 500 (entonces bajo su forma original) se alcanzó justo un día antes del techo definitivo del mercado, preludio del famoso desplome de octubre. Aunque la comparación no implica necesariamente un desenlace similar, sí subraya que una sucesión tan densa de récords suele ser preludio de volatilidad.

En términos históricos, los periodos con más de 25 máximos en menos de cuatro meses han coincidido con fases finales de ciclo o techos temporales: ocurrió en 1968, 1987, 1999 y 2021, años que luego dieron paso a correcciones relevantes.

3. Rally concentrado, fundamentos divergentes

A diferencia de los años noventa o del ciclo post-pandemia, el actual impulso del mercado no está acompañado de una expansión generalizada de beneficios. El crecimiento del BPA (beneficio por acción) en el S&P 500 ronda el +4% interanual, pero la mitad de ese avance procede de solo cinco compañías —las denominadas Magnificent Seven—.

Mientras tanto, los sectores cíclicos, industriales y de pequeña capitalización siguen rezagados, reflejando una economía que crece de forma desigual y una liquidez financiera que empieza a mostrar tensiones en los márgenes de crédito.

4. Señales técnicas y comportamiento del inversor

El índice de fuerza relativa (RSI) del S&P 500 se encuentra por encima de 70 puntos, zona de sobrecompra técnica. Además, la volatilidad implícita (VIX) permanece en niveles inusualmente bajos —por debajo de 14—, lo que sugiere una complacencia creciente entre los inversores.

Sin embargo, los datos de flujos semanales de fondos muestran un repunte en la entrada de dinero hacia activos defensivos y bonos de corto plazo, una combinación que suele anticipar una toma de beneficios inminente.

5. Perspectiva de Capital Bolsa

En nuestra lectura, el mercado estadounidense se encuentra en una fase madura del ciclo alcista, más dependiente del momentum que de los fundamentales. La concentración del rally en un puñado de valores, junto a los paralelismos históricos detectados por Turning Point Market Research, nos invita a la cautela.

No se trata de anunciar un nuevo 1929, pero sí de recordar que los techos de mercado rara vez se identifican por la euforia general, sino por la falta de participación del resto de activos.

A corto plazo, el S&P 500 podría seguir marcando nuevos máximos si la narrativa de tipos a la baja y beneficios resilientes se mantiene. Pero a medio plazo, la estadística es clara: nunca antes una concentración tan intensa de récords se sostuvo sin una corrección posterior.

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