El PIB español crece un 0,6% en verano, pero pierde algo de impulso

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Capitalbolsa | 23 dic, 2025

Puntos clave
  • El INE confirma que el PIB español creció un 0,6% en el tercer trimestre, una décima menos que en el anterior.
  • El avance se apoyó exclusivamente en la demanda interna, mientras que el sector exterior restó crecimiento.
  • En tasa interanual, la economía crece un 2,8%, su menor ritmo en casi dos años, tras revisarse a la baja el dato del segundo trimestre.

Según informa Europa Press a partir de los datos de Contabilidad Nacional publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la economía española creció un 0,6% en el tercer trimestre del año, una décima menos que en los tres meses anteriores. El comportamiento del sector exterior, con una contribución negativa al crecimiento, contrasta con el empuje de la demanda interna, que fue el único motor del avance durante los meses de verano.

En comparación interanual, el PIB aumentó un 2,8%, también una décima menos que en el trimestre previo, marcando su menor tasa de crecimiento en casi dos años, desde el cuarto trimestre de 2023. El INE confirma así las cifras avanzadas a finales de octubre.

El mensaje de fondo es doble: la economía española sigue creciendo a buen ritmo, pero lo hace a un ritmo algo más moderado, apoyada por el consumo y la inversión internos, mientras el sector exterior actúa como freno.

Crecimiento trimestral más moderado y revisión del segundo trimestre


El INE ha revisado a la baja en una décima el crecimiento del segundo trimestre, que pasa del 0,8% al 0,7% en tasa trimestral y del 3,0% al 2,9% en tasa interanual. Sobre esta nueva base, el 0,6% del tercer trimestre refleja una ligera pérdida de impulso, aunque se mantiene en un nivel consistente con una expansión económica sostenida.

De acuerdo con los datos difundidos por Europa Press, la demanda nacional aportó en verano alrededor de 1,3 puntos al crecimiento trimestral, mientras que la demanda externa restó en torno a siete décimas. Es decir, el avance del PIB se explica íntegramente por el comportamiento interno de la economía.

La economía encadena ya nueve trimestres consecutivos con crecimientos del 0,6% o superiores, lo que, según el Ministerio de Economía, confirma el “dinamismo” del ciclo español pese al entorno internacional incierto.

Consumo e inversión, pilares de la demanda interna


Entre julio y septiembre, el gasto en consumo final de los hogares aumentó un 1,1%, tres décimas más que en el trimestre anterior. Economía interpreta este dato como reflejo de la solidez del mercado laboral y de la mejora del poder adquisitivo de las familias.

El gasto de las Administraciones Públicas avanzó un 1,3%, su mayor incremento desde el tercer trimestre de 2024, mientras que la inversión creció un 2,1%, 1,3 puntos más que en el segundo trimestre y en su mejor registro desde finales de 2024. En conjunto, consumo e inversión conforman el núcleo del crecimiento del PIB en el periodo.

Para el Ministerio de Economía, el patrón de crecimiento —con una demanda interna robusta en un contexto de incertidumbre geopolítica y comercial— refuerza la idea de una economía resiliente y diversificada.

Demanda interna frente a sector exterior y perspectivas para 2025


En tasa interanual, el avance del 2,8% del PIB se explica también exclusivamente por la demanda interna, que aportó alrededor de 3,8 puntos al crecimiento, mientras que la demanda externa restó en torno a un punto. El patrón es similar al observado en trimestres anteriores: España crece gracias a su mercado interno, mientras el comercio exterior se muestra más volátil.

Con los datos del tercer trimestre y la información disponible del último tramo del año, el Ministerio de Economía —según recoge Europa Press— considera que se consolidan las previsiones de un crecimiento del PIB en 2025 cercano o superior al 2,9%. De cumplirse, España volvería a situarse entre las economías más dinámicas de la Unión Europea, duplicando aproximadamente el avance medio de la región.

En resumen, el INE confirma un escenario de crecimiento sólido pero algo menos intenso, sustentado en la demanda interna y condicionado por un sector exterior que, de momento, continúa restando décimas al avance de la economía.

Fuente: Europa Press, a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

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