El índice de dispersión del S&P 500 acaba de dispararse. La volatilidad suele acompañarlo, afirma un analista.
Actualizado : 13:07
El S&P 500 subió un 0,36% el lunes y cerró en otro máximo histórico. Pero una vez más, la actividad subyacente del mercado fue débil, con las grandes empresas tecnológicas dominando las ganancias. Esto significó que el índice S&P 500, con ponderación equitativa, cerró ligeramente a la baja.
De hecho, Michael Kramer de Mott Capital Management observa que hubo 200 acciones más que bajaron que que subieron en la Bolsa de Nueva York ese día.
Y cuando el S&P 500 sube, pero su versión de igual ponderación baja, significa que la dispersión tiende a descontrolarse, impulsando al alza el Índice de Dispersión CBOE S&P 500 (DSPX), según Kramer. El DSPX subió un 8% el lunes, hasta 37,2.
"Cuando el DSPX se eleva de esta manera, suele ir acompañado de mayores niveles de volatilidad y suele ocurrir durante caídas significativas del mercado, como en 2018, 2020, 2022 y posiblemente a principios de este año", afirma Kramer.