El dilema tras un 950%: vender parte o dejar que el riesgo crezca
- Edinburgh Worldwide Investment Trust acumula una rentabilidad cercana al 950% con su inversión en SpaceX.
- SpaceX es hoy la mayor posición del trust, aunque el fondo ha recortado exposición para controlar concentración y “seco” para nuevas oportunidades.
- La venta parcial ha avivado el choque con el activista Saba Capital, que busca cambiar el consejo en una junta el 26 de enero.
La inversión de Edinburgh Worldwide Investment Trust en SpaceX se ha convertido en una de las historias más llamativas de rentabilidad dentro del universo de fondos con exposición a activos privados. Según explica Hugh Leask en el medio original, el trust ha logrado una ganancia cercana al 950% en su participación en la compañía aeroespacial de Elon Musk, un rendimiento que ha terminado por situar a SpaceX como la mayor posición de toda la cartera.
Gestionado por Baillie Gifford, Edinburgh Worldwide combina inversiones en empresas cotizadas y no cotizadas con un denominador común: innovación y potencial disruptivo. El trust entró por primera vez en SpaceX en 2018 y, con el paso de los años, ha ido reforzando su posición a medida que la compañía avanzaba en el cumplimiento de hitos y consolidaba su propuesta tecnológica.
De apuesta “especulativa” a principal activo del fondo
Jonathan Simpson-Dent, presidente del trust, describe la inversión inicial como una apuesta temprana y claramente especulativa, respaldada por la convicción del equipo gestor y por un consejo de administración muy alineado con la tesis. En su explicación, fue clave la familiaridad con el historial de Elon Musk, especialmente por la experiencia previa de la casa como inversor temprano en Tesla, que en su día aportó retornos desproporcionados para los accionistas del trust.
Con el tiempo, el crecimiento tecnológico de SpaceX y, sobre todo, el avance de Starlink como una red satelital con tracción comercial en múltiples mercados reforzaron la tesis. Según relata Simpson-Dent, cada vez que el trust tuvo oportunidad de ampliar la posición, lo hizo, acompañando a la compañía durante varios años mientras se iban cumpliendo objetivos clave.
El resultado es contundente: SpaceX ha pasado de ser una apuesta temprana a convertirse en el mayor activo del trust, con un peso que ronda el 16% de la cartera.
El recorte: disciplina, concentración y “pólvora seca”
A pesar del entusiasmo por el activo, Edinburgh Worldwide ha reducido recientemente parte de su exposición a SpaceX. El motivo, según explica Simpson-Dent, no es falta de convicción, sino gestión de cartera: cuando una posición crece demasiado, aumenta el riesgo de concentración y se reduce la capacidad de invertir en nuevas ideas. Además, el trust tiene límites internos sobre el peso de activos no cotizados, y la revalorización de SpaceX elevó ese porcentaje, restando margen para participar en otras oportunidades privadas.
La operativa se habría realizado aprovechando los llamados “tenders” que SpaceX organiza para empleados, un mecanismo que permite a inversores existentes vender parte de su participación sin perder una exposición significativa al activo.
El conflicto con Saba Capital se intensifica
El recorte no ha sido bien recibido por Saba Capital, el principal accionista del trust. Según recoge Hugh Leask, el fondo activista —que posee alrededor del 30%— criticó públicamente la venta y cuestionó el precio al que se deshizo de una parte de lo que considera la “joya de la corona”, en un contexto en el que circulan especulaciones sobre valoraciones muy elevadas para SpaceX.
El choque ha derivado en una junta extraordinaria de accionistas, prevista para el 26 de enero, en la que Saba propone reemplazar al consejo actual por candidatos propios. Edinburgh Worldwide, por su parte, recomienda votar en contra del plan, defendiendo su enfoque de gestión del riesgo y disciplina de cartera.
En conjunto, el caso ilustra una realidad que muchos inversores conocen bien: los grandes aciertos pueden transformar un fondo… pero también obligan a tomar decisiones difíciles para que una sola posición no termine dominando toda la estrategia.