El boom de inversión en inteligencia artificial ya iguala la escala de la burbuja puntocom

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Capitalbolsa | 24 jun, 2026

Actualizado : 19:57

Puntos clave
  • Goldman Sachs advierte de que las expectativas sobre la inteligencia artificial empiezan a estirarse demasiado.
  • El boom de inversión en IA ya iguala en escala al ciclo tecnológico de los años noventa.
  • La firma no recomienda salir de tecnología, pero sí protegerse frente a caídas.

La narrativa de la inteligencia artificial empieza a entrar en una fase más delicada. Según recoge Barbara Kollmeyer en MarketWatch, los estrategas de Goldman Sachs Dominic Wilson y Vickie Chang consideran que los inversores pueden estar llevando demasiado lejos las expectativas sobre el impacto económico y bursátil de la IA.

Goldman no niega que el ciclo de inversión en inteligencia artificial siga en marcha. El problema es otro: la tensión entre unos fundamentales todavía favorables y unas valoraciones cada vez más exigentes está aumentando. En otras palabras, la historia sigue siendo potente, pero el precio que el mercado está dispuesto a pagar por ella empieza a exigir un escenario casi perfecto.

El boom de inversión ya iguala al de los años noventa

Goldman había comparado anteriormente el ciclo actual de IA con la burbuja tecnológica de finales de los noventa. En aquel momento, la firma no veía todavía los grandes desequilibrios macroeconómicos que marcaron el final del ciclo puntocom. Seis meses después, esa lectura se mantiene en buena parte: los márgenes empresariales siguen altos, los balances corporativos continúan relativamente estables y el déficit por cuenta corriente no muestra el mismo deterioro.

Sin embargo, hay un cambio importante: el boom de gasto de capital en IA, aunque menos amplio y menos prolongado que el de los noventa, ya está igualando su escala. Ese dato es clave, porque implica que el mercado ha incorporado a las valoraciones una gran parte del crecimiento futuro esperado.

La advertencia de Goldman es precisa: las ganancias bursátiles de los valores ligados a IA ya superan cómodamente su estimación base sobre cuánto crecimiento económico adicional puede aportar esta tecnología.

Demasiado optimismo incorporado en los precios

Para justificar las valoraciones actuales, según Wilson y Chang, habría que asumir escenarios más optimistas sobre adopción de la IA, productividad, cuota de capital o capacidad de las compañías estadounidenses para capturar ingresos globales. Ese es el punto sensible: el mercado puede estar extrapolando demasiado al futuro tendencias que hoy parecen muy sólidas.

Los fabricantes de chips y los hiperescaladores siguen presentando beneficios robustos y márgenes elevados. Pero Goldman recuerda que, con el tiempo, la innovación, la competencia y la propia inversión pueden erosionar esos beneficios extraordinarios. Todavía está por ver si las barreras de entrada serán lo bastante fuertes como para proteger a los líderes actuales.

No salir, pero sí protegerse

La recomendación de Goldman no es abandonar la tecnología. La firma considera que, mientras no se acerque el pico del ciclo inversor, los beneficios sólidos pueden seguir pesando más que las preocupaciones macro. Pero sí plantea un cambio de enfoque: permanecer invertido, limitando el riesgo de caída.

Los estrategas sugieren utilizar estrategias con opciones, como la compra de puts o una sustitución parcial de acciones por opciones de compra. La lógica es sencilla: mantener exposición al potencial alcista, pero reducir el daño si el mercado empieza a cuestionar las valoraciones actuales.

Para el inversor, el mensaje es prudente: la IA sigue siendo una megatendencia, pero el mercado ya descuenta mucho éxito futuro. A estos precios, la gestión del riesgo empieza a ser tan importante como la búsqueda de crecimiento.

En definitiva, Goldman Sachs no está anunciando el final del ciclo de inteligencia artificial. Está advirtiendo de algo más matizado: la realidad puede seguir siendo positiva, pero las expectativas empiezan a correr por delante. Y cuando eso ocurre, cualquier decepción en beneficios, inversión, adopción o márgenes puede tener un impacto mucho mayor en las cotizaciones.

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