BofA mantiene su cautela sobre Europa y ve riesgo de caída del 10% en las bolsas
Actualizado : 10:48
- BofA cree que el mercado descuenta una edad dorada de beneficios empresariales impulsada por la IA.
- Las expectativas de márgenes han alcanzado máximos históricos, pese a que el ciclo macro no acelera con la misma fuerza.
- La firma mantiene una visión negativa sobre la renta variable europea y ve un potencial de caída cercano al 10%.
Los mercados han vuelto a marcar máximos al calor de tres factores: la esperanza de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, la resistencia de los datos macroeconómicos y una fuerte mejora de las expectativas de beneficios. Pero Bank of America advierte de que esa combinación puede estar llevando a los inversores a descontar un escenario demasiado perfecto.
Según BofA, las bolsas parecen estar poniendo en precio una auténtica edad dorada de rentabilidad empresarial, apoyada en la inteligencia artificial y en la posibilidad de que las compañías eleven sus márgenes de forma estructural. El problema es que esa mejora ya aparece muy reflejada en las valoraciones.
Beneficios al alza, pero con una macro menos potente
El beneficio esperado a 12 meses del MSCI World ha subido un 9% en los últimos tres meses, mientras que en Europa el avance alcanza el 7%, el mayor ritmo desde 2021. En Estados Unidos, el impulso de beneficios se sitúa incluso en niveles que normalmente solo se ven tras una salida de recesión.
La anomalía está en que esta mejora de beneficios no viene acompañada de una aceleración clara del ciclo global. El PMI mundial se ha moderado hacia niveles próximos a 50,5, lo que históricamente sería compatible con revisiones planas o incluso ligeramente negativas de beneficios.
La lectura de BofA es clara: el mercado no está comprando solo una mejora cíclica, sino un salto estructural de la rentabilidad empresarial gracias a la IA.
La IA como nuevo motor de márgenes
Para BofA, la comparación histórica más cercana sería la entrada de China en la Organización Mundial del Comercio en 2001. Entonces, la competencia global redujo el poder de negociación de los trabajadores industriales y permitió una mejora duradera de los márgenes empresariales.
Ahora, el mercado parece apostar por algo parecido, pero aplicado al empleo de oficina: que la IA reduzca costes, eleve productividad y permita a las empresas capturar una mayor parte de la renta económica. Es un escenario posible, pero exige que muchas piezas encajen.
Entre los riesgos que señala BofA figuran el impacto del shock energético, la posible debilidad del empleo administrativo, el encarecimiento del uso de modelos de IA, la lentitud con la que podrían llegar las mejoras reales de productividad y el riesgo político de mayores impuestos sobre beneficios extraordinarios.
BofA sigue negativa en Europa
Pese a la mejora del sentimiento, BofA mantiene una visión negativa sobre la renta variable europea. La firma considera que el mercado infravalora los riesgos de deterioro de la demanda, especialmente si el estrecho de Ormuz no se normaliza con rapidez y los inventarios de petróleo siguen cayendo.
Además, cree que los inversores están sobrevalorando la posibilidad de una mejora estructural inmediata de los márgenes. En su escenario, esto deja a las bolsas europeas con un riesgo de caída de alrededor del 10%.
La recomendación sectorial también es defensiva: BofA prefiere alimentación y bebidas y valores de calidad, mientras infrapondera bancos y bienes de capital. En estilos, se mantiene cauta con cíclicos frente a defensivos.
El mensaje final es prudente: la IA puede transformar los beneficios empresariales, pero el mercado ya está pagando buena parte de esa transformación antes de que se materialice plenamente.
En resumen, BofA no niega el potencial de la inteligencia artificial. Lo que cuestiona es el precio al que los mercados están descontando ese futuro. Para que la “edad dorada” de los beneficios se confirme, la macro debe resistir, la energía no debe tensionarse más, la productividad de la IA debe llegar rápido y la política no debe interferir. Demasiadas condiciones para un mercado que ya cotiza como si casi todo fuera a salir bien.