El S&P 500 prácticamente recupera las pérdidas de marzo tras el acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. ¿Qué sucederá ahora?
- El S&P 500 ha borrado prácticamente todas las pérdidas de marzo tras la tregua temporal entre EE.UU. e Irán.
- El mercado vuelve a comprar riesgo y a descontar recortes de tipos de la Fed, pero el avance sigue dependiendo de que las negociaciones no fracasen.
- Técnicamente, el índice mantiene un sesgo alcista mientras respete la zona de 6.765 puntos.
El S&P 500 ha reaccionado con una fuerza notable al anuncio de una tregua temporal de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, hasta el punto de borrar prácticamente todo el retroceso acumulado durante marzo. El movimiento no sorprende: el mercado venía descontando un escenario de escalada geopolítica, presión sobre el petróleo y riesgo creciente para inflación y crecimiento. En cuanto ese escenario pierde fuerza, aunque solo sea temporalmente, la respuesta natural ha sido una entrada rápida de dinero en activos de riesgo.
El detonante ha sido el mensaje de Donald Trump anunciando un alto el fuego bilateral mientras ambas partes negocian un acuerdo más duradero. Las conversaciones comenzarán el viernes en Islamabad y podrían prolongarse si existe voluntad de ambas partes. Eso ha bastado para cambiar de golpe el sentimiento del mercado.
El mercado vuelve a modo risk-on
La desescalada ha impulsado un giro muy claro hacia el risk-on. Las bolsas han subido con fuerza, el apetito por riesgo ha mejorado y el mercado ha vuelto a meter en precio recortes de tipos por parte de la Reserva Federal. Ahora mismo se descuentan alrededor de 14 puntos básicos de relajación monetaria de aquí a final de año, frente a una expectativa prácticamente nula antes del anuncio de la tregua.
Ese cambio de tono tiene sentido. Si el conflicto pierde intensidad y el petróleo se relaja, el mercado vuelve a contemplar un entorno menos agresivo para inflación y más manejable para la Fed. En ese contexto, la bolsa recupera oxígeno con rapidez.
La clave ahora está en Islamabad
A partir de aquí, todo gira en torno a las negociaciones. El mercado ha decidido adoptar una lectura optimista por una razón concreta: Irán ha aceptado la tregua después de haberse mostrado reacio durante bastante tiempo. Eso alimenta la idea de que existe margen real para avanzar hacia una desescalada más estable.
Pero conviene no engañarse. Las hostilidades no han terminado de forma definitiva y el riesgo de reanudación del conflicto sigue completamente vivo. Si las conversaciones fracasan y la guerra vuelve a intensificarse, el mercado puede devolver muy rápido todas las ganancias recientes e incluso ampliar la corrección hacia nuevos mínimos.
Análisis técnico: ruptura alcista y soporte clave
Desde el punto de vista técnico, la situación ha mejorado mucho. En gráfico diario, el S&P 500 ha roto al alza la directriz bajista previa y ha acelerado hacia nuevos máximos recientes tras conocerse el alto el fuego. Esa ruptura cambia claramente el sesgo de corto plazo.
Si aparece un retroceso, la referencia técnica inmediata está en la zona de 6.765 puntos. Ese nivel pasa a ser el primer soporte relevante. Mientras el índice se mantenga por encima, la estructura seguirá favoreciendo nuevos avances e incluso un ataque a máximos históricos. Si lo pierde, el mercado podría volver a deteriorarse y mirar otra vez hacia la antigua directriz rota.
- Soporte inmediato: 6.765 puntos.
- Sesgo actual: alcista mientras respete ese nivel.
- Riesgo bajista: pérdida del soporte y vuelta hacia la directriz rota.
Momentum alcista, pero con posible pausa táctica
En marcos temporales más cortos, el gráfico de cuatro horas dibuja ya una directriz alcista que define bien el nuevo impulso. Mientras esa línea se mantenga intacta, lo lógico es pensar en continuidad del movimiento. Sin embargo, en gráfico horario aparece un detalle importante: el índice cotiza ya por encima del rango medio diario habitual.
Eso suele traducirse en una de estas dos cosas: o bien una fase de consolidación, o bien un pequeño retroceso antes del siguiente tramo. No sería una señal negativa en sí misma, sino una digestión bastante lógica tras una subida tan vertical.
Catalizadores inmediatos: Fed, PCE, paro, IPC y Michigan
El mercado no solo mirará a Oriente Medio. A partir de ahora se acumulan varios catalizadores macro importantes: hoy las actas del FOMC, mañana el PCE y las peticiones de subsidio por desempleo, y el viernes el IPC estadounidense junto al índice de sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan. Todo ello coincidirá además con el arranque de las negociaciones entre Washington y Teherán en Islamabad.
Esa combinación deja una conclusión bastante clara: el mercado ha mejorado mucho, pero sigue colgado de dos hilos. Uno es geopolítico. El otro, macro. Si ambos acompañan, el rebote puede tener continuidad. Si uno falla, el optimismo se puede enfriar bastante rápido.