Corrección táctica en el S&P 500 tras fallar el Santa Rally
Actualizado : 18:00
- El S&P 500 corrigió más de 100 puntos en plena recta final del año.
- Las ventas anticiparon, en parte, el riesgo geopolítico en Venezuela.
- La estructura de fondo sigue siendo alcista, pero aumenta la volatilidad a corto plazo.
La fuerte caída del S&P 500 de la semana pasada, justo cuando el mercado parecía encaminarse a cerrar el año con el clásico Santa Rally, no fue del todo casual. Como explica Andrew McElroy, el comportamiento del índice sugiere que parte del mercado anticipó correctamente que algo relevante iba a ocurrir durante el fin de semana. Ese “algo” terminó siendo la intervención de Estados Unidos en Venezuela.
En un primer momento, las ventas podían interpretarse como ajustes técnicos o liquidaciones puntuales —incluso ligadas a otros activos—, pero el patrón de cierre del jueves y, sobre todo, la brusca reversión intradía del viernes apuntaban a que había información o riesgo no visible aún en el precio.
Lectura técnica: corrección, no cambio de tendencia
Desde el punto de vista técnico, McElroy señala que el índice cerró diciembre prácticamente plano, con un máximo rechazado y vuelta al rango previo. Eso abre la puerta a una fase correctiva, pero no confirma, ni mucho menos, un giro bajista de fondo. De hecho, tanto el cierre del conjunto de 2025 como el del cuarto trimestre mantienen una estructura claramente alcista.
En el gráfico semanal, la incapacidad para consolidar por encima de la zona de máximos y la pérdida del impulso del rally estacional pueden provocar más limpieza de posiciones a corto plazo. Aun así, no aparece una figura clara de giro: lo que domina es la idea de pausa o ajuste dentro de una tendencia mayor todavía sana.
Mensaje clave: el mercado falla en el “timing”, pero no en la tendencia. La corrección parece más una digestión que un cambio de ciclo.
Venezuela como catalizador, no como detonante estructural
Según McElroy, cuando un mercado marca mínimos semanales un viernes sin noticias aparentes, muchas veces es una señal de que algo relevante puede ocurrir durante el fin de semana. La operación estadounidense en Venezuela encaja bien en esa lectura. Es un evento grave y con implicaciones geopolíticas, pero la experiencia histórica sugiere que este tipo de shocks suelen generar reacciones iniciales que luego se corrigen.
A corto plazo, la noticia puede añadir volatilidad y justificar un tramo adicional de ajuste. A medio plazo, sin embargo, el patrón habitual es que el mercado termine absorbiendo el impacto, siempre que no haya una escalada mayor —especialmente en la reacción de China o en el mercado energético—.
Qué vigilar ahora
En el corto plazo, McElroy pone el foco en si el índice es capaz de estabilizarse tras la sacudida y en la evolución de los datos macro clave, especialmente el informe de empleo de EE. UU.. Con la mayor parte de las bajadas de tipos ya descontadas, el mercado necesitará señales de que la economía aguanta para retomar la subida con convicción.
En resumen: los vendedores de la semana pasada “olieron” bien el riesgo geopolítico, pero por ahora el escenario encaja más con un buy the dip selectivo que con el inicio de una fase bajista prolongada.