Los seis factores en la diana de Robeco que favorecen a los mercados emergentes
Los analistas destacan que están infravalorados frente a los desarrollados
En un mundo dominado por las tensiones geopolíticas, los mercados emergentes están ganando cada vez más protagonismo y se presentan como una opción atractiva para los inversores. Y todo ello gracias a seis factores clave que, tal y como explican en Robeco, favorecen a esta clase de activos.
"Están infravalorados en comparación con los mercados desarrollados, con un crecimiento de beneficios que lleva ya tres años superando al de las economías avanzadas. Además, todavía tienen poca presencia tanto entre inversores institucionales como minoristas, lo que abre margen para crecer", afirma Wim-Hein Pals, responsable del equipo de renta variable de mercados emergentes de la gestora.
1. Infravaloración
Esta es la principal causa que hace de la renta variable emergente una gran oportunidad, ya que "tiene un descuento del 30% respecto a la de los mercados desarrollados, observable en la mayoría de parámetros".
A eso se suma un crecimiento de los beneficios mayor que en los mercados desarrollados. "Supone un gran cambio respecto a finales de la década de 2010 y principios de la década de 2020, cuando los beneficios de los mercados desarrollados se disparaban, con las empresas tecnológicas estadounidenses a la cabeza", indican en Robeco.
2. Rentabilidad frente a mercados desarrollados
"En 2024 vimos por primera vez desde hace mucho tiempo cómo la rentabilidad de las acciones de los mercados emergentes y el crecimiento de los beneficios de esos mercados superaron al crecimiento de los beneficios de los mercados desarrollados", señala Pals.
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En 2026, si se da por bueno el consenso del IBES (Índice de Bienestar Económico Sostenible), será un año con un crecimiento de beneficios en torno al 20%, lo que supone una cifra superior al crecimiento de los beneficios de los mercados desarrollados. "Por lo tanto, es el tercer año consecutivo en el que el crecimiento de los beneficios en los mercados emergentes supera a los desarrollados".
3. Baja asignación
Los mercados emergentes, tras años de resultados decepcionantes en términos relativos, cuentan con una asignación muy baja a la renta variable emergente entre los inversores institucionales.
"El inversor minorista también está ausente. En los primeros años de la década de 2020 preferían las acciones estadounidenses. Así que, en realidad, se obtiene una asignación muy baja de un 6% aproximadamente de media. Cuando los mercados emergentes obtienen mejores resultados se corre un riesgo considerable al no estar presente o tener una exposición muy reducida a la renta variable emergente", aseguran en Robeco.
4. Solidez
En muchos de estos países apenas hay deuda, con la excepción de China, con un superávit comercial considerable. "No hay déficits paralelos tan grandes como los de EEUU, así que tenemos superávits duales en muchos países emergentes".
5. Debilidad del dólar estadounidense
La fragilidad del 'billete verde' es otro de los factores que favorece, en gran medida, a los mercados bursátiles emergentes. "Un dólar estadounidense débil es positivo para los mercados emergentes, desde el punto de vista del apetito por el riesgo de la competitividad".
6. Nuevos sectores productivos
En este sentido, en Robeco ponen como ejemplo que no hay inteligencia artificial (IA) sin semiconductores coreanos y taiwaneses. "Esa es la nueva era y un sector que también está impulsando a algunos de estos países emergentes". De hecho, remarcan que no se trata solo de la IA, sino también de los vehículos eléctricos y las energías renovables, aunque la IA es mucho más dominante que esos sectores.
Todo esto, "junto a economías más sólidas, un dólar débil y sectores innovadores como la inteligencia artificial y las energías renovables, hace que estos mercados sean una opción cada vez más atractiva", concluye Pals.