El sector sanitario pone a prueba su resiliencia con los aranceles: ¿está infravalorado?
Algunos analistas creen que cuestionará su tradicional papel de activo defensivo
El sector sanitario suele considerarse defensivo. Las necesidades médicas no son discrecionales: la gente requiere atención médica, productos farmacéuticos y servicios relacionados con independencia de las condiciones económicas imperantes. Pero ¿puede eso cambiar?
Gavin Marriott, responsable de inversión en renta variable global de Schroders, no lo descarta. "Aunque estas características defensivas son de aplicación general, las incertidumbres imperantes, en particular el panorama normativo de la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) y la imposición de aranceles, pueden moderar la postura tradicionalmente defensiva de algunos subsectores sanitarios concretos", afirma.
En consecuencia, algunos subsectores pueden ofrecer más seguridad que otros en periodos de turbulencias del mercado como en el que nos encontramos Históricamente, los productos farmacéuticos, los proveedores y servicios sanitarios y la tecnología médica han demostrado más resistencia durante las recesiones económicas que otras áreas del sector sanitario. La demanda de estos servicios es relativamente constante, incluso durante las recesiones económicas.
Asimismo, las empresas que fabrican equipos médicos y productos de consumo esencial también tienden a ser defensivas, ya que los profesionales sanitarios los necesitan para la atención continua de los pacientes.
"Tras la reciente caída del mercado provocada por las preocupaciones arancelarias, una parte significativa del sector sanitario parece mostrar valoraciones atractivas si se tienen en cuenta tanto los parámetros de valoración actuales como las perspectivas de crecimiento previstas", agrega Marriott.
Por el contrario, áreas como la biotecnología (especialmente las empresas más pequeñas centradas en la investigación), los procedimientos médicos de elección o las empresas que no generan flujos de caja positivos tienden a ser menos defensivas. Esto se debe, explica el experto de Schroders, a que estas áreas del mercado son más sensibles al gasto de los consumidores y a la confianza económica, por lo que pueden verse más afectadas en tiempos de incertidumbre.
"Por ello, somos cautelosos hacia las áreas del mercado con una exposición sustancial al consumo y las del subsector de tecnología sanitaria. Estos segmentos muestran cierto grado de correlación con la actividad industrial en general y poseen una sensibilidad algo elevada a las fluctuaciones del PIB", señala.
¿UN SECTOR INFRAVALORADO?
Pero no todo el mundo piensa igual. John Lamb, director de inversiones de renta variable de Capital Group, lo tiene claro: la atención sanitaria ha sido un sector más defensivo que el mercado de renta variable mundial en general. Y es que estos valores "han obtenido mejores resultados en cinco de las seis últimas caídas del mercado superiores al 10%" y eso se está repitiendo en este entorno "muy volátil", en el que ya están obteniendo mejores resultados que otros sectores.
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Para este experto, una razón por la que el sector podría estar ofreciendo esta resistencia son sus valoraciones "relativamente poco exigentes". "Tanto el sector sanitario en general como el subsector farmacéutico y biotecnológico cotizan con descuentos del 10-15% con respecto al mercado en general (en términos de ratios PER a plazo), lo que no está muy lejos de los mínimos históricos", subraya Lamb.
"Aunque la naturaleza defensiva inherente al sector es, por supuesto, atractiva, lo que nos atrae aún más de cara al futuro es el ritmo de innovación que estamos observando. De hecho, creemos que nos encontramos en los primeros compases de una 'era dorada' de la innovación sanitaria, en la que las empresas apenas están empezando a desarrollar tratamientos para mercados muy amplios, pero aún desatendidos", explica este estratega.
Entre ellos figuran tratamientos para enfermedades como la diabetes y la obesidad, el cáncer, el tratamiento del dolor y el deterioro cognitivo. Todo ello, apunta, se sustenta en los avances de la secuenciación genómica y en un aumento "considerable" del número de plataformas farmacéuticas novedosas.
"En la actualidad, se prevé que más del 90% de los medicamentos experimentales en desarrollo fracasen, pero los estudios sugieren que el uso de la IA para acelerar el descubrimiento de fármacos podría conducir a 50 nuevas terapias adicionales en los próximos 10 años", afirma Lamb.
OPORTUNIDADES
Rebecca Sykes, analista de industria global de Wellington Management, destaca que el sector sanitario está en una etapa madura, impulsado por el enorme papel de la innovación para el cambio y crecimiento en todo el ecosistema sanitario.
Por ello, esta experta ve oportunidades en todo el sector, especialmente en las empresas biofarmacéuticas que trabajan en áreas como las enfermedades cardiometabólicas, la inmunología y el cáncer. Hoy en día, explica, una proporción cada vez mayor de nuevos medicamentos proviene de empresas más pequeñas, lo que hace que los valores biotecnológicos sean "una parte importante de una cartera sanitaria diversificada".
En el ámbito de la tecnología médica, Sykes dice estar "impresionada" por la cirugía robótica, así como por las nuevas intervenciones para tratar enfermedades cardiovasculares y estructurales del corazón. "También parece probable que una reaceleración de la bioproducción de fármacos complejos beneficie a muchas empresas de herramientas de ciencias de la vida", agrega.
"Por último, en el área de los servicios sanitarios, veo oportunidades atractivas entre las empresas estadounidenses de atención sanitaria gestionada expuestas a la atención basada en el valor, incluido el programa Medicare Advantage. El continuo cambio de un modelo de atención sanitaria de pago por servicio a uno de pago por valor es de vital importancia ante el constante aumento de los costes sanitarios", sentencia esta experta.