Las 5 claves de DWS para comprar bolsas sin descartar correcciones puntuales
La gestora alemana es positiva con los activos de riesgo
Los mercados, al menos por el momento, han encontrado la forma de manejar la incertidumbre que rodea a Trump, aunque ahora mismo se han vuelto a tensar por el conflicto bélico entre Irán e Israel. En este entorno macroeconómico y geopolítico, DWS mantiene una visión favorable para la renta variable en los próximos 12 meses, aunque anticipa correcciones puntuales en el camino.
Si bien es probable que la administración estadounidense continúe generando tensiones en los mercados, los inversores parecen mejor equipados para enfrentar estos episodios. A pesar de que el panorama económico ha perdido algo de solidez, todavía se identifican oportunidades de crecimiento en diversas categorías de activos.
“Mejor que el peor escenario posible es el nuevo 'mejor de lo esperado'. Aunque las perspectivas de crecimiento para EEUU, por ejemplo, se han deteriorado desde que Donald Trump asumió el cargo, muchos mercados bursátiles e índices de bonos corporativos cotizan cerca de sus máximos.
El mercado cree que podría haber sido peor. Y quizás la situación empeore más de lo que el mercado actualmente prevé. Sin embargo, en última instancia, lo que cuenta son los beneficios corporativos. Y, en nuestro escenario principal, estos deberían seguir creciendo”, según comenta Vincenzo Vedda, director de Inversiones de DWS.
CAUSAS PARA SER POSITIVOS
Adoptar una visión optimista de inversión puede parecer arriesgado en un entorno donde el orden de seguridad global y las reglas del comercio internacional están en plena transformación. Como siempre, las proyecciones de mercado de DWS parten de un escenario base, conscientes de que no faltarán elementos desestabilizadores capaces de ponerlo a prueba o incluso erosionarlo.
Uno de los principales focos de incertidumbre sigue siendo el presidente de Estados Unidos, cuyo estilo impredecible continúa generando sorpresas (y no todas negativas). Durante abril y mayo, se observó claramente lo que el mercado ha bautizado como la 'posición Trump': una disposición a moderar o revertir decisiones si las caídas bursátiles amenazan con desbordarse. De hecho, el mandatario dio marcha atrás en varias iniciativas que habían despertado inquietud entre los inversores.
No obstante, el impacto final del proteccionismo comercial y la creciente tendencia aislacionista de EEUU sobre los beneficios empresariales sigue siendo incierto. Lo que sí se refleja ya es en las previsiones económicas de la gestora.
Tras un crecimiento del PIB del 2,8% el año pasado, ahora estiman que EEUU crecerá apenas un 1,2% en 2025 y un 1,3% en 2026. En contraste, Alemania muestra signos de recuperación, con una mejora prevista desde el -0,2% en 2024 hasta el 1,6% en 2026.
En este contexto, mantienen una visión constructiva sobre la renta variable a 12 meses, aunque anticipan retrocesos puntuales. Cinco factores sustentan esta postura:
1. Las cotizaciones bursátiles tienden a responder a las perspectivas de beneficios a largo plazo, y proyectan un crecimiento sostenido de las ganancias a escala global en 2025 y 2026.
2. El S&P 500, en particular, se ha visto especialmente favorecido por el auge de la inteligencia artificial y otros sectores tecnológicos.
3. Las compañías han demostrado una capacidad cada vez mayor para adaptarse con agilidad a shocks externos a lo largo de la última década.
4. En Europa, el posible giro hacia una política fiscal más expansiva podría animar las expectativas de crecimiento e inversión.
5. En un escenario de repunte inflacionario, activos como la renta variable, el oro y segmentos selectivos de los sectores inmobiliario e infraestructuras podrían funcionar mejor como refugio relativo frente a efectivo o deuda pública.
EL MERCADO DE BONOS, UN TERMÓMETRO CLAVE
En este contexto, DWS considera que el mercado de bonos será un termómetro clave para el riesgo en los próximos doce meses. Una escalada significativa de los rendimientos de los bonos japoneses o un incremento de la desconfianza respecto al elevado déficit fiscal estadounidense podrían provocar ventas masivas en el tramo largo de la curva, especialmente si los inversores extranjeros reducen su exposición a activos denominados en dólares.
No obstante, DWS considera poco probable que este escenario extremo se materialice, pese a las tensiones presupuestarias en EEUU.
Sus expertos siguen pensando que la 'desdolarización' será un proceso lento, y confían en que la Reserva Federal intervendría si las rentabilidades de los bonos del Tesoro a 10 y 30 años superaran ampliamente el 5%. Por este motivo, los bonos (ya sean gubernamentales de corto y medio plazo o corporativos con grado de inversión) siguen resultando atractivos gracias a sus actuales niveles de rentabilidad.
Además, la probable debilidad del dólar también condicionará las oportunidades de inversión en los próximos meses. La apreciación esperada del euro, el yen y otras divisas asiáticas podría hacer que los activos internacionales resulten más rentables en términos de dólares.
En resumen, DWS mantiene una visión positiva para las inversiones, aunque con expectativas de rentabilidad algo más moderadas respecto a la media histórica. Es factible que en los próximos doce meses las bolsas y los bonos se mantengan cerca de sus niveles actuales, no sin antes experimentar alguna corrección o alcanzar nuevos máximos.
Ante la creciente incertidumbre derivada de un mundo más multipolar, la gestora alemana por mantener una cartera global bien diversificada.