Europa Press | 26 jul, 2019 14:53
MADRID, 26 (EUROPA PRESS)
Investigadores del Hospital General de Massachusetts (Estados Unidos) han descubierto que la calidad de las grasas alimentarias y el riesgo genético de la diabetes funcionan de forma independiente entre sí, y que una dieta rica en grasas poliinsaturadas, que suele derivar de fuentes animales de alimentos como la carne roja o los productos lácteos, puede aplicarse de forma segura en todas las personas con riesgo genético de diabetes tipo 2.