Europa Press | 10 dic, 2019 17:23
MADRID, 10 (EUROPA PRESS)
Durante el desarrollo embrionario si no se forman contactos entre la retina y el hipotálamo se alteran los ritmos que adaptan el funcionamiento del organismo a los ciclos de luz y oscuridad (ritmos circadianos) y además se pierde la capacidad de adaptación metabólica a los periodos de ausencia o disponibilidad de alimentos, según un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), publicado en la revista 'Cell Reports'.