Europa Press | 20 nov, 2019 14:20
MADRID, 20 (EUROPA PRESS)
Las propiedades protectoras de la leche materna contribuyen a que los bebés amamantados enfermen con menor frecuencia y se recuperen más rápido que los alimentados con leche de fórmula, sin importar si esta está enferma o no, ya que, en este caso, el niño recibe anticuerpos de la leche, según señalan desde Medela.