Europa Press | 09 ago, 2017 14:46
MADRID, 9 (EUROPA PRESS)
Un temporal extremo puede llegar a modificar la trayectoria global de un ecosistema, tal y como ha ocurrido en los valles secos de McMurdo en la Antártida, cuando un fenómeno "anormal" de deshielo en 2002 provocó "múltiples cambios distintos en las características físicas y biológicas", según un estudio de la Fundación Nacional de la Ciencia (NSF) de EEUU.