Europa Press | 26 feb, 2018 18:04
MADRID, 26 (EUROPA PRESS)
En la década de 1980, los investigadores comenzaron a descubrir fuentes extremadamente brillantes de rayos X en las porciones externas de las galaxias, lejos de los agujeros negros supermasivos que dominan sus centros. Al principio, los investigadores pensaron que estos objetos cósmicos, llamados fuentes de rayos X ultraluminosas (ULX) eran abultados agujeros negros con más de diez veces la masa del Sol.