Europa Press | 16 mar, 2017 19:01
MADRID, 16 (EUROPA PRESS)
Grandes, pequeñas, anchas, estrechas, largas o cortas, caídas, chatas, aguileñas, protuberantes o prominentes* Los humanos heredan la forma de la nariz de sus padres, pero en última instancia, la forma de la nariz de alguien y la de sus padres fue formada por un largo proceso de adaptación a nuestro clima local, según un equipo internacional de investigadores.