Europa Press | 08 may, 2020 13:52
MADRID, 8 (EUROPA PRESS)
Uno de los primeros ictiosuarios, un reptil depredador marino parecido a un delfin, poseía dientes en forma de guijarros ocultos en su hocico corto. Estos extraños dientes, probablemente utilizados para aplastar las conchas de los caracoles y los bivalvos en forma de almeja, ayudan a iluminar las funciones de aquellas criaturas en los ecosistemas marinos del Triásico.