Europa Press | 26 ene, 2018 00:00
MADRID, 26 (EUROPA PRESS)
Ovil ahora dice que nació así y que no tiene culpa de ello, pero no era el modo en que afrontaba su transexualidad cuando a los 15 años, unos compañeros de colegio la violaron y su padre le dio una paliza por 'haberlo provocado'. Huyó de Bangladesh, donde la homosexualidad se condena a cadena perpetua, y llegó a Grecia pensando que en Europa, nadie la querría matar por serlo. Está atrapada en Lesbos tras "un muro de mentiras".