Europa Press | 09 jul, 2018 12:38
MADRID, 9 (EUROPA PRESS)
Los niños de Mosul (Irak) aún sufren, un año después de la marcha de Estado Islámico de la ciudad, los efectos psicológicos de su presencia: ansiedad, depresión, miedo constante y problemas emocionales, según revela un informe de la ONG Save the Children.