Europa Press | 18 jul, 2017 12:54
MADRID, 18 (EUROPA PRESS)
Las altas temperaturas durante el verano pueden provocar una pérdida excesiva de líquidos, lo que da lugar a la deshidratación que, en sí, no es un factor de riesgo cardiovascular, pero puede afectar en mayor medida a las personas que sufren arritmias, cardiopatía isquémica o insufiencia cardíaca, según la especialista en Cardiología del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, Ana Alegría.