Europa Press | 07 mar, 2018 18:12
MADRID, 7 (EUROPA PRESS)
Los papeles que los Mossos d'Esquadra estuvieron a punto de quemar en una incineradora el pasado 26 de octubre se han convertido en una especie de 'cajón de sastre' en el que se mezclan datos de seguimientos masivos que la Policía Nacional llega a calificar de "auténtico departamento de espionaje ilegal", con vigilancias a personas el mismo día que comparecían en el Parlament para hablar de la llamada Operación Cataluña o la captación de información en una boda en Marruecos del entorno del Rey Mohamed VI.