Carlos Suárez | Bolsamania | 27 may, 2026 08:30
Durante meses, el mercado ha especulado con la posibilidad de que la inteligencia artificial termine erosionando el negocio tradicional del software. Ahora empieza a enfrentarse a una idea mucho más incómoda: quizá el verdadero negocio no esté en crear modelos cada vez más potentes, sino en incrustarlos tan profundamente dentro de las empresas que acaben convirtiéndose en imposibles de reemplazar.