BBVA, UniCredit... la banca europea se mueve: ¿hay temor? Esto cree Crédit Mutuel AM

"¿Una oleada de movimientos impulsados por la arrogancia y la extravagancia?"

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BBVA, UniCredit… los movimientos corporativos en la banca europea han cobrado fuerza en los últimos meses. Esta aceleración en las fusiones y adquisiciones (M&A) entre las entidades, o los intentos de ellas, ha llevado a los expertos de Crédit Mutuel Asset Management a preguntarse si estamos pasando "de la consolidación y los acuerdos de rescate" a una oleada "impulsada por la arrogancia y la extravagancia". Pero ¿debemos temerlos?

"La Gran Crisis Financiera (GCF) de 2007-2009 supuso una convulsión para el sector bancario mundial. Mientras que las mayores entidades de EEUU y el Reino Unido se vieron obligadas a realizar fusiones urgentes, los bancos de toda Europa continental experimentaron una oleada de nacionalizaciones y rescates masivos", rememora Jérémie Boudinet, responsable de deuda subordinada y financiera de la gestora.

Y es que, según el analista, las secuelas de la crisis del euro dejaron al descubierto las debilidades regulatorias y de balance de las entidades europeas, mientras que casi todos los bancos de los llamados países "periféricos" perdieron el acceso al mercado interbancario, lo que les obligó a depender de la liquidez del BCE y de sus bancos centrales nacionales para sobrevivir.

"La introducción de las normas de solvencia y liquidez de Basilea III, así como la creación del Mecanismo Único de Supervisión (MUS) del BCE, aceleraron las fusiones en algunos de los sectores bancarios más fragmentados, como los de España e Italia, donde la mayoría de las cajas de ahorros de estos dos países experimentaron grandes transformaciones. Los bancos tuvieron que fusionarse para sobrevivir", agrega.

Sin embargo, en un momento en que la finalización de las normas de Basilea III está en punto muerto, en función de la posición de Donald Trump sobre su futuro, y en que los estados europeos siguen retirándose de los bancos que tuvieron que rescatar tras la GCF, como AIB en Irlanda, Commerzbank, "varios bancos griegos, BMPS, etc., sin duda se están preparando otras maniobras".

Por ello, Boudinet considera que, dado el ritmo acelerado de los últimos acontecimientos y las batallas accionariales en curso, "cabe esperar precios de adquisición más elevados".

Aunque remarca que la ventaja de la banca es que sigue siendo un sector fuertemente regulado, y que las autoridades nunca permitirán una compra que debilite sustancialmente el exceso de colchones de capital del banco adquirente.

"El gran fortalecimiento de las normas europeas de regulación y supervisión en los últimos quince años ha permitido a los bancos recurrir a las fusiones y adquisiciones para sobrevivir. Ahora se pretende permitir el mantenimiento de un mayor nivel de rentabilidad para compensar el descenso gradual previsto de los márgenes netos de interés en un momento en que la diferencia de rentabilidad con los bancos estadounidenses sigue siendo clara", señalan desde Crédit Mutuel AM.

EL REGRESO DE LAS FUSIONES Y ADQUISICIONES

La rentabilidad de los bancos se vio gravemente obstaculizada por un entorno de tipos de interés bajos hasta 2022; unas estructuras de costes elevados; grandes provisiones para riesgos de crédito y litigios; y considerables exigencias de reservas para garantizar unos coeficientes de capital confortables.

Con este telón de fondo, la "carrera por el tamaño" se convirtió en un factor crucial para garantizar las economías de escala y el ahorro de costes. Una vez más, los sectores bancarios español e italiano estuvieron a la vanguardia de este cambio, en particular con la fusión entre CaixaBank y Bankia (2020-2021), y la OPA hostil de Intesa Sanpaolo sobre UBI Banca (también en 2020-2021).

"La filosofía 'Too Big To Fail' (demasiado grande para quebrar), antaño principio rector de los reguladores, quedó atrás con la aprobación de las autoridades reguladoras y supervisoras", dice Boudinet.

Sin embargo, advierte que la carrera por el tamaño tiene límites, como las adquisiciones hostiles de entidades sistémicas.

"Deutsche Bank no pudo convencer a las autoridades alemanas de sus planes para adquirir Commerzbank en 2019, debido a los riesgos de despidos significativos en la transacción, así como a los objetivos inciertos de sinergia debido a la muy baja rentabilidad intrínseca del sector bancario minorista alemán".

“Mientras que la oferta hostil de BBVA sobre Banco Sabadell es menos problemática desde un punto de vista sistémico, la complejidad y el tamaño de la oferta lanzada en mayo de 2024 requiere numerosas aprobaciones y batallas de lobby, lo que en última instancia podría desalentar a BBVA si las autoridades deciden imponer ventas de activos para validar la operación", comenta.

Por otro lado, el banco italiano UniCredit, cuya banca minorista opera en Alemania y Austria, entró de lleno en la escena de las fusiones y adquisiciones a gran escala, adquiriendo una participación en el capital de Commerzbank en septiembre de 2024, "lo que provocó la ira de los políticos alemanes y de la dirección del banco alemán".

Además, Andrea Orcel, consejero delegado de UniCredit, puso sus ojos en el banco italiano Banco BPM en noviembre de 2024, apenas 12 días después de que este último anunciara una OPA sobre la gestora de activos Anima.

"Liderar un proyecto de adquisición de un banco ya es de por sí una gran ambición, pero perseguir dos simultáneamente parece casi irrealizable, como un signo de excesiva arrogancia por parte de su líder, deseoso de ofrecer a los accionistas una nueva narrativa mientras que la esperada bajada de los tipos de interés europeos amenaza con afectar a los márgenes netos de interés de los bancos", aseveran desde Crédit Mutuel AM.

Recientemente, algunos rumores sugieren que el banco francés BPCE podría estar interesado en el banco portugués Novo Banco, que su accionista mayoritario planea sacar a bolsa o vender.

¿PREOCUPAN LOS RECIENTES ANUNCIOS?

Entonces, ¿debemos temer los movimientos corporativos de la banca europea? "De momento, no nos preocupan demasiado los recientes anuncios de OPAs en el sector bancario, pero algunos empiezan a hacernos enfadar", afirma Boudinet.

Así, como gestores de bonos, explican que las fusiones y adquisiciones suelen tener un impacto positivo en la calificación financiera de una empresa (las empresas con menor calificación tienden a acercarse a la empresa con mayor calificación, que suele ser la entidad adquirente, en lugar de lo contrario).

"Sin embargo, es más fácil para un banco gestionar la refinanciación de varios AT1 de forma continua que tener sólo uno en circulación, cuya capacidad de refinanciación depende más de una ventana de mercado específica y única. Por lo tanto, creemos que los bancos más grandes tienden a tener un mejor historial de ejercicio de las opciones de compra de AT1 y Tier 2 que los bancos más pequeños", concluyen.

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