Rafael Trujillo, y el carnaval de un año

El líder de la República Dominicana desde 1942 hasta 1961 puso a su hijo de siete años al cargo de Coronel del ejército a parte de haberse gastado un tercio del presupuesto nacional en un carnaval de un año de duración.

Curioso es el caso también de su mujer que sin saber leer ni escribir, El Jefe (como le gustaba que le llamaran a Trujillo) quiso proponerla como candidata al premio Nobel de Literatura.

Adolf Hitler y los gases

Muchas extravangancias alrededor de Hitler como la de querer construir una ciudad museo con todas las piezas robadas en sus incursiones por países europeos como Francia o Italia, o liquidar a los judíos de la faz europea cuánto menos, pero lo que más le preocupaba al fuhrer era que la humanidad descubriese sus flatulencias. Tenía problemas estomacales muy frecuentemente, causa que según algunos investigadores fue la que le volvió loco.

Saparmurat Niyazov quería transformar la naturaleza

Hay campeones de las escéntricidades o absurdos y Niyazov es uno de ellos. El presidente vitalicio de Trukmenistán falleció en 2006 pero dejó una larga lista de cambios que realizó en su país, como por ejemplo una estatua de oro que giraba para seguir la dirección del Sol. Un lago en el desierto o una palacio de hielo en la capital, renombró la palabra pan con el nombre de su madre. Se tomó la libertad de escribir un libro con la historia de los turcos del que se tienen que examinar en las escuelas y también para sacarse el carné de conducir.

Y también, como ejemplo claro dictatorial, prohibió. Por ejemplo el ballet y la música grabada, los gorros de piel hechos por las colegialas y sus trenzas. Los hombres no podían llevar barba ni los dientes de oro o el pelo largo.

Kim Jong-Il y la comida

En 2011 tras la muerte de Kim Jong-Il, le sucedió su hijo Kim Jong-Un, ambos con extravagancias insólitas como atraer a una de las estrellas de la liga de baloncesto que adora, la NBA... muchos seguidores de la NBA, pero hasta ahora ninguno le había profesado la guerra al país que da color a las siglas de la liga de baloncesto más conocida del mundo.

Kim Jong-Il tenía la extraña costumbre de comer serpiente, arañas y carne de hipopótamo y más escéntridades a la hora de comer como haciéndo revisar cada grano de arroz a sus sirvientes. Además, no vale cocinar el arroz como otro norcoreano más... él necesitaba que se lo cocinaran con una madera que se extraía de un exclusivo monte chino.

François Duvalier, el díos Vudú

Tirano en Haití desde 1957 hasta 1971, 'Papa Doc' como le llamaban en su país, procesaba un gran culto a los ritos de origen africano como el vudú. De hecho, llego a pensar que él mismo era el díos vudú de la muerte y también sostenia que él mismo había realizado una maldición a John F. Kennedy para que fuera asesinado.

Muamar el Gadafi, y sus guardaespaldas

Dictador en Libia durante cuatro décadas instó a sus guardaespaldas para que fueran sólo mujeres que estaban obligadas a hacer voto de castidad y se las adornaba con un atuendo militar tradicional de maquillaje y botas.

Gadafi además tenía miedo a las alturas y mostraba siempre su rechazo cuando tenía que subir más de 35 escalones, por eso, la mayor parte de su tiempo vivía en jaimas.

Jospeh Stalin, la privacidad de la muerte

Obsesionado con su privacidad, prohibió bajo amenaza de muerte que sus guardias que ingresaran en su habitación. Aficionado a las bromas macabras, una noche comenzó a gritar como si sufriera algún dolor por lo que sus guardias entraron en la habitación. Los ejecutó a todos.

Idi Amin, el último Rey de Escocia

Dictador en Uganda desde 1971 hasta 1979, murió finalmente en 2003 y todo el mundo afirmaba que estaba loco. Por ejemplo por su colección de cabezas humanas que conservaba en su nevera personal.

Fue muy aficionado al país Escocia tras una visita en 1970, de ahí que quisiera tener una escolta personal escocesa de 1,95 cm de altura y que supieran tocar la gaita. Su creencia era que todos los escoceses le querían tener como rey. Recomendamos la película “El último rey de Escocia” que interpreta Forest Whitaker.

Kim Jong-un, occidental en Corea del norte

A pesar del prfundo odio de su país a toda relación con el mundo occidental y particularmente con los Estados Unidos, el líder supremo Kim Jong-un no esconde su afición a los Beatles o por el actor Jean Claude Van Damme.

Como comentamos más arriba es un gran amante de la NBA. También ha sido fotografia con un smarphone o un iMac, cosa que puede parecer completamente normal si no fuera el único ciudadano en su país que los tiene.

Francisco Macías Nguema, la cultura ante todo

Otro dictador africano muy sangriento que gobernó Guinea hasta que en 1979 fue derrocado. Fue un gran amante de la enseñanza, y por ello decidió fomentar la educación en su país. Hasta ahora todo correcto e incluso parecería un líder ideal, pero detrás de esta ley estaba la contrapartida de la expulsión de todos los intelectuales del país y cerrar todas las escuelas privadas. Además se nombro Gran Maestro de Ciencia, Educación y Cultura”.

Era habitual que consumiera bhang, un estupefaciente similar a la marihuana que le hacía considerase todopoderoso. Asesino a sus opositores, al director del banco nacional y todo el dinero de la nación se lo llevo a su propia casa.

Saddam Hussein y el arte

Uno de los dictadores más conocidos a nivel mundial, Saddam Hussein tenía una gran aficón al arte. Sus palacios demostraban su poder con enormes y horribles decorados murales de doncellas desnudas amenazadas por dragones y duendes. Entre otras cosas en el mundo árabe no se suele representar la figura humana y mucho menos la del profeta o Díos. Es uno de los palacios a nivel mundial con murales con menos criterio artístico.

Hastings Kamuzu Banda y el odio por el pelo largo

Presidente de Malawi desde 1966 hasta 1994 odiaba al pelo largo en los hombres. A las mujeres les prohibió llevar pantalones largos y también censuró la televisión por completo.

Siempre que visitiaba un pueblo o una ciudad, un grupo masivo de mujeres tenía que bailar para él con un vestido con la cara de Banda impresa.

Nicolae Ceausescu y la pulcritud

Comunista rumano que dirigió su país desde 1965 hasta su muerte por ejecución en 1989. Su obsesión era la higiene, llegando a ordenar a sus hombres de confianza se lavaran las manos con alcohol para poder estrecharles la mano. Le aterrorizaban los vampiros por la vieja leyenda de Vlad Tepes el empalador.

Calígula y los caballos

El emperador romano tenían una gran pasión por los caballos y llegó a amenazar con hacer cónsul al suyo propio. También le puso esclavos, casa propia y le daba vino en una copa de oro.

Bashar al-Assad, gran amante de la música actual

Se dice que es un aficionado a la música de Leona Lewis o New Order y se rumorea que compró a través de iTunes el single de Don´t Talk just Kiss de Right Said Fred.

A continuación les mostramos otro vídeo con más excentricidades de éstos y otros personajes políticos:

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