• China no puede seguir liderando el crecimiento mundial por estar cambiando su naturaleza
  • Stiglitz advierte del riesgo de haber dejado al margen las políticas fiscales
  • El Premio Nobel de Economía carga contra las políticas monetarias laxas
Joseph Stiglitz

El economista y ganador del Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz ha cargado contra las políticas adoptadas por los Gobiernos occidentales durante los años de la crisis económica, señalando que no han prestado atención a lo que realmente importa, la demanda, y se han centrado en cuestiones que a la larga han resultado muy perjudiciales para las economías, como son los recortes y una atención excesiva a las políticas monetarias.

Lea también: Luis de Guindos: "El euro elevó el umbral del dolor" durante la crisis

BRECHA EN OCCIDENTE POR LA CRISIS

Este economista, que estuvo muy involucrado en las cuestiones del Gobierno estadounidense durante la era Clinton, ha publicado un artículo en el portal Projet Syndicate en el que analiza las diferentes medidas con las que los Ejecutivos de Occidente han tratado de minimizar la crisis y amortiguar las consecuencias de una situación económica que ha llevado a los países a agrandar “la brecha de donde están y dónde hubieran estado si la crisis no hubiera ocurrido”.

El estancamiento es el resultado de su política y sus políticas ya que la inversión y el empleo no se materializan sin demanda

En este sentido, Stigliz ha incidido en la pérdida de nivel adquisitivo por parte de las familias como consecuencia de haber olvidado el factor calve en la economía, según este prestigioso economista, que es la demanda. “El estancamiento es el resultado de su política y sus políticas, que han sido las que han ahogado a la demanda. Ante la falta de demanda, la inversión y el empleo no se materializan”, señala en su artículo.

IMPORTANCIA DE LA POLÍTICA FISCAL

Además, Stiglitz ha criticado la insistencia de Occidente en tratar de salir de la crisis a través de políticas monetarias laxas, frente al déficit público elevado y la deuda creciente en las economías. Es aquí donde este prestigioso economista ha encontrado el principal error de los Gobiernos occidentales a la hora de tratar de mejorar la situación, pues “echaron a un lado la política fiscal”.

El problema es que las tasas de interés no motivarán a las empresas a invertir si no hay demanda para sus productos. Las tasas bajas tampoco inspiran a las personas endeudarse y consumir si están preocupadas por su futuro. Lo que la política monetaria puede hacer es crear burbujas de precios de los activos. Incluso podría apuntalar el precio de los bonos gubernamentales en Europa, previniendo una crisis soberana”, añade.

Así, Stiglitz ha puesto énfasis en que “la probabilidad de que las políticas monetarias laxas restauren la prosperidad mundial es nula”. “La demanda es lo que el mundo más necesita y el sector privado no va a proveer esta demanda. Pero la política fiscal sí puede hacerlo, gracias a las inversiones públicas entre las que se puede elegir para producir grandes ganancias y fortalecer las cuentas de los países que las aplican”, asegura.

Lea también: La crisis rusa puede presentar una oportunidad: ¿quiénes podrían beneficiarse?

China está sumida en un proceso de conversión en el que el punto de vista “se está trasladando de lo cuantitativo a lo cualitativo”

CAMBIO EN EL PAPEL DE CHINA

Mientras, sobre el crecimiento de la economía mundial, Stiglitz ha destacado el papel de China, una economía que ha tirado del crecimiento global en los últimos años. Pero ahora, esta economía está sumida en un proceso de conversión en el que el punto de vista “se está trasladando de lo cuantitativo a lo cualitativo”. Este último movimiento ha provocado desaceleración, pero Stiglitz ha animado al presidente chino, Xi Jinping, a continuar por este camino.

“Existe la necesidad de animar con el mismo vigor otras fuerzas que menoscaban la confianza de su Gobierno, como los problemas ambientales generalizados, niveles altos y crecientes de desigualdad y el fraude en el sector privado”, añade. En esta materia, también ha indicado que los problemas económicos han afectado a países en desarrollo que habían apostado por las exportaciones como vía hacia el crecimiento. Estos países, a pesar de haber perdido mercado, han continuado con su expansión hasta 2014, año en el han empezado a padecer los mismos problemas que las economías que han liderado el mercado global hasta el estallido de la crisis.

“El gran problema que enfrenta al mundo en 2015 no es económico. Sabemos cómo escapar de nuestro malestar actual. El problema es que nuestras políticas son estúpidas”, concluye Stiglitz el artículo en el que pone de manifiesto como Occidente no ha sabido hacer frente a una de las crisis más devastadoras a las que se ha enfrentado en sus historia.

Lee además:

¿Por qué los bancos centrales de Dinamarca y Suiza se adelantan al BCE?

Cautela en el Ibex 35 y en Europa antes de la determinante reunión del BCE

La subida de la valoración de Aena pone en riesgo la presencia de Ferrrovial en el capital

contador