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MADRID, 17 JUN. (Bolsamania.com/BMS) .- Iberdrola está molesta por la polémica en la que se está viendo envuelta con motivo del pago de un viaje a 40 periodistas para que asistieran al debut de “la roja” en Brasil, según ha podido saber Bolsamanía. La eléctrica, patrocinadora oficial de la Selección Española hasta 2016, ha pagado el viaje a un grupo de periodistas para acudir al debut de la Selección en Brasil y el asunto no ha sentado nada bien. El tema ha “levantado ampollas”, tal y como se ha dejado notar en las redes sociales, e incluso muchas de las críticas han llegado por parte de los propios compañeros de profesión. Pero, ¿es Iberdrola la única que recurre a estas prácticas?

Evidentemente no, y precisamente por eso la compañía no entiende el revuelo que se ha generado. Ni Iberdrola es la única que recurre a estas prácticas de “agasajar” a los periodistas ni son siempre los mismos profesionales del área los que reciben estos “regalos”. Es decir, muchas empresas hacen lo mismo y muchos periodistas (posiblemente incluso los que ahora se muestran críticos) se han visto beneficiados alguna vez por estas prebendas.

Desde los regalos que se reciben en fechas señalas (Navidad, especialmente, aunque también con motivo del comienzo del verano... etc), que pueden ser pequeños detalles (como un simple libro, por ejemplo, con motivo de San Jordi), pasando por invitaciones a comidas o cenas u obsequios que uno se “encuentra” al acudir a una determinada rueda de prensa, son muchos y muy variados los “regalos” que "inventan" los departamentos de márketing de las compañías.

Entonces, ¿por qué está teniendo tanta repercusión en esta ocasión? Posiblemente, y una vez más, por las redes sociales. Una cosa es recibir un regalo, ir a una junta de accionistas a Londres o Brasil, ir a una inauguración de tienda a Nueva York o incluso viajar al anterior Mundial de Sudáfrica por cortesía de una empresa determinada, y otra muy distinta es “alardear” de ello a base de colgar fotos y más fotos en las redes sociales. Están las de María Escario, una de las invitadas y que además podría ser sancionada por TVE debido a que se ausentó del trabajo para acudir a este viaje (aunque previamente había pedido permiso ahora se considera que no debería haber aceptado la invitación), pero también la de otros muchos periodistas que integraban el grupo (muchas de ellas en el conocido como formato selfie, o autofoto) dejando patente al mundo que están disfrutando... y mucho.

Y el mundo, y el horno, “no está para bollos”. Ni con Iberdrola, que es una empresa que ofrece un servicio público y que se ha visto salpicada (sin ir más lejos, hoy mismo) por los múltiples escándalos en torno al elevado precio de la luz, ni con ninguna otra compañía, especialmente de este perfil, es decir, especialmente que ofrezca un servicio público o, por ejemplo, que forme parte del grupo de los bancos, esos que buena parte de la ciudadanía considera que ha rescatado con su dinero.

En todo caso, la polémica está servida. Y, ciertamente, tal vez no existiría tal si los periodistas, de entrada, se negaran a aceptar este tipo de regalos. Al fin y al cabo, nada es gratis... ¿o sí?

N.A.
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