Bank of England by Alex Guibord (Flickr)

Este jueves, el Banco de Inglaterra (BoE) anuncia su última decisión de política monetaria. Las previsiones dan por descontado un recorte de los tipos de interés de 25 puntos básicos. Pero lo que ya no está tan claro son los próximos movimientos a partir de aquí: las opiniones de los analistas van desde que este sea la última bajada del año hasta que el organismo británico acelerará el ritmo de recortes. Además, en esta reunión se publicarán nuevas proyecciones de crecimiento e inflación.

Actualmente, los tipos de interés se colocan en Reino Unido en el 4,5% después de que en su último encuentro el BoE decidiera mantenerlos tras los tres recortes llevados a cabo el año pasado. Ahora, todo indica que los volverá a reducir en 25 puntos básicos "para protegerse ante una posible caída brusca de la demanda", aseguran los expertos de Berenberg.

La reciente observación del gobernador del BoE, Andrew Bailey, de que el organismo debe "tomarse muy en serio el riesgo para el crecimiento" de la política comercial estadounidense, "respalda nuestro pronóstico de un recorte precautorio de 25 puntos básicos el 8 de mayo", afirman. Sospechan que la reducción de los tipos de interés en mayo "será la última de 2025" y que "probablemente" los reducirá "una o dos veces más en 2026", dicen.

También apuestan por un recorte este jueves los analistas de ING: "La elevada incertidumbre y la consiguiente debilidad de los datos de las encuestas sugieren que otro recorte de tipos de 25 puntos básicos es una obviedad". No esperan cambios importantes en el lenguaje del BoE. De hecho, ven "improbable" que modifique su orientación futura, "que simplemente apunta a una mayor flexibilización monetaria gradual y cautelosa".

Sin embargo, creen que después de este mes la situación podría empezar a cambiar, dado que la inflación de los servicios debería empezar a disminuir notablemente a finales de este trimestre. "Esto debería permitir al BoE mostrarse más flexible respecto a la inflación para el otoño. A finales del año pasado, considerábamos que esto le permitiría acelerar el ritmo de los recortes, justo cuando los mercados comienzan a descontarlos. Los mensajes de las autoridades en lo que va de año nos han hecho estar menos convencidos de ello y, en cambio, creemos que la vía más sencilla es que el BoE siga recortando los tipos una vez al trimestre".

Como explican, para que el organismo acelere las cosas después de la reunión de mayo y reduzca los tipos en junio o septiembre, además de agosto, deben suceder un par de cosas. "En primer lugar, necesitaríamos ver señales más claras de que las perspectivas económicas de Reino Unido se están deteriorando significativamente. Y no hay muchas señales de ello por ahora, más allá de algunos datos más débiles de las encuestas".

En cuanto a la inflación, "la situación no ha cambiado mucho desde la reunión en marzo" y la inflación de los servicios "sigue siendo un problema". Estiman que el tipo de interés bancario caerá al 3,25% para mediados de 2026 e incluso podría situarse ligeramente por debajo. Mientras, en Danske Bank esperan que el BoE mantenga los recortes trimestrales, dejando el tipo de interés en el 3,75% para finales de 2025, un nivel superior al esperado por los mercados.

En su opinión, "el riesgo se inclina hacia un ciclo de recortes más rápido en 2025, dados los riesgos a la baja para el crecimiento derivados de la guerra comercial". También creen que se mantendrá la orientación formal, reiterando que "sigue siendo apropiado un enfoque gradual y cuidadoso para eliminar las restricciones de la política monetaria". De hecho, ven que si se elimina la noción de un ciclo de recortes "gradual", esto sería "una clara señal de que el Comité de Política Monetaria (MPC) está considerando recortes consecutivos".

Desde que comenzó a recortar en agosto del año pasado, el MPC ha dado pocas indicaciones sobre hasta qué punto o con qué rapidez espera reducir los tipos de interés, lo que es poco probable que cambie dada la incertidumbre adicional causada por los recientes anuncios arancelarios.

Así lo ven en EY ITEM Club, donde expresan que es poco probable que el BoE quiera declarar la victoria sobre la inflación persistente. Además, algunos miembros han reconocido que los aranceles representan un riesgo para las perspectivas de crecimiento, sin delinear qué significa eso para la trayectoria futura de los tipos de interés.

"La falta de claridad sobre el ritmo de los posibles recortes de tipos futuros plantea un desafío comunicacional al (MPC). Probablemente querrá demostrar que considerará recortes de tipos más rápidos si la economía se desacelera significativamente, pero es improbable que se produzcan promesas explícitas de otro recorte en junio", comentan.

Si el BoE baja los tipos en mayo y junio, serían los primeros recortes consecutivos desde 2009, "lo que indicaría que el grupo más moderado tiene el control del organismo", dicen en XTB, que ven posible que el lenguaje empleado por Bailey en la conferencia de prensa cambie.

"Prevemos que el gobernador se desvíe del mensaje anterior del BoE de que los tipos se reducirán de forma gradual y cautelosa. En cambio, podría infundir mayor urgencia en sus expectativas de recortes, dado que el contexto económico mundial ha cambiado drásticamente en las últimas semanas", afirman.

ACTUALIZACIÓN DE LAS PROYECCIONES

En la reunión de este jueves, el organismo británico también presentará una actualización de sus proyecciones macroeconómicas. "Esperamos que presente un giro moderado a sus previsiones, indicando que se ha reducido el listón para recortes consecutivos de tipos", indican en Danske Bank, donde ven probable que la inflación se revise a la baja.

"El crecimiento ha sido ligeramente mejor de lo esperado y las ventas minoristas apuntan a una mejora del consumo privado, pero el impacto de los aranceles supone un riesgo a la baja. Creemos que el primero elevará el pronóstico para 2025 y el segundo se reflejará en una revisión a la baja del pronóstico del PIB en 2026", añaden.

Para los analistas de ING, el escenario base es una "desaceleración pronunciada en lugar de una recesión total". Sobre la evolución de los precios, prevén que la inflación general alcanzará un máximo cercano al 3,5% a finales de este año. Mientras, en Berenberg consideran que el sólido comienzo de año obligará al BoE a revisar al alza su pronóstico de crecimiento del PIB para 2025 desde el 0,7% que predijo en febrero.

"Sin embargo, dado que la convención dicta que el BoE asumirá que EEUU mantiene su política comercial actual y volverá a aplicar aranceles recíprocos, recortará el crecimiento futuro", lo que "lastrará la previsión de inflación", que se reducirá en aproximadamente 0,3 puntos porcentuales en el segundo semestre del año y el primer semestre de 2026.

Además, señalan que si las fuerzas contrapuestas sobre los precios se equilibran y el BoE mantiene su previsión de inflación para 2027 en el 2%, el organismo "respaldaría implícitamente la previsión de mercado de tres recortes de tipos adicionales este año después de mayo".

"Creemos que el MPC querrá intentar encontrar un equilibrio difícil. Con poca claridad sobre las perspectivas, probablemente querrá demostrar que, por un lado, se mantiene cauteloso ante una inflación rígida, pero por otro, que está preparado para responder si las perspectivas de crecimiento se deterioran drásticamente", dicen en EY ITEM Club.

Finalmente, en XTB opinan que las proyecciones de crecimiento e inflación se revisarán: "Las previsiones previas de febrero mostraron una fuerte reducción del PIB para 2025, al 0,4%, mientras que el IPC se revisó al alza, al 2,8%. Esperamos que el PIB para 2025 se mantenga estable o ligeramente al alza, y que el PIB para 2026 se revise a la baja desde el 1,5% actual. La previsión del 3% del IPC para 2026 nos parece ambiciosa".

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