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maria dolores dancausa (ceo de bankinter)
Maria Dolores Dancausa (Bankinter)Alberto Sánchez
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Estamos en el año 2020 después de Jesucristo. Toda la banca tiene los márgenes bajo mínimos por culpa de los tipos negativos del BCE... ¿Toda? ¡No! El banco más pequeño del Ibex, poblado por irreductibles a las fusiones, resiste, todavía y como siempre, al invasor. Bankinter consiguió un crecimiento del 8,8% de su margen de intereses en 2019 y asegura que no nota la desaceleración económica. Incluso la jefa de la aldea, María Dolores Dancausa, se pone gallita y ataca a las "entidades menos fuertes que pueden acabar fusionándose".

Se trata de una alusión clara al Banco Sabadell, cuyo presidente, Josep Oliu, dijo el miércoles que la tendencia a la concentración del sector para reducir costes es inevitable, ya que parece que el entorno de tipos negativos va a continuar en la zona euro durante bastante tiempo.

Frente a esto, Dancausa dijo ayer en la presentación de los resultados anuales de Bankinter que "si el entorno de tipos se prolonga, hay un estrechamiento márgenes y hay entidades menos fuertes que pueden acabar fusionándose". Y añadió con orgullo: "No nos afecta". Porque dejó claro por activa y por pasiva que su banco no va a participar en ninguna operación en España.

Volviendo a los márgenes, Bankinter parece haber encontrado la piedra filosofal: el de intereses (el que mide la diferencia entre los tipos a que se financia un banco y los tipos a los que presta el dinero, sin incluir comisiones) creció un 8,8% en 2019 a pesar del Euribor negativo. ¿Cómo es posible? Según su presidenta, por una conjunción de mayor crecimiento del crédito, mayores márgenes en los préstamos a empresas, el aumento del crédito al consumo, unos mayores tipos hipotecarios (están pasando de variable a fijo) y una caída de los costes a los que se financia el banco.

ELEMENTOS PARA LA PREOCUPACIÓN

A pesar de este crecimiento inopinado de los márgenes, las cuentas del banco dejan algunos elementos para la preocupación. Por ejemplo, el deterioro de las cuentas de Línea Directa en vísperas de su salida a bolsa, debido a la guerra de precios y a los siniestros relacionados con las DANA, según Dancausa. O un aumento espectacular del 38,4% de las provisiones hasta 298 millones; la mitad para litigios (sobre todo las famosas hipotecas multidivisa) pero la otra mitad para deterioros de crédito... cuando la morosidad sigue bajando (lo único que admite la presidenta es una "mayor dificultad" en las recuperaciones).

Y hay más cosas sospechosas: que meta a beneficio entero el fondo de comercio negativo (badwill, que se genera cuando se compra algo por debajo de su valor contable) de EVO, 62 millones, en el más puro estilo Abanca salvando las distancias siderales entre sus cifras. O las prisas por sacar a bolsa a Línea Directa, que le permitirá generar capital -anda escaso, en el 11,6%- a cambio de sacrificar el beneficio por lo menos de un año. Una operación que recuerda mucho a las ventas de Solvia y de la gestora de fondos del "débil" Sabadell.

DANCAUSA, SIN PELOS EN LA LENGUA

Por lo demás, Dancausa mantuvo su costumbre tan poco habitual en el empresariado español de no morderse la lengua. Criticó la subida del Salario Mínimo por su probable impacto en la creación de empleo y arremetió contra las subidas de impuestos "aisladas" "a los ricos, a los bancos o a los que tienen los ojos azules". "Son pan para hoy y hambre para mañana", salvo que haya un plan claro de política fiscal "que es lo que ningún Gobierno se atreve a hacer".

Pidió también a Pedro Sánchez que "se imponga la libertad sobre el intervencionismo". La parte más chirriante de su discurso fue la defensa cerrada de Jaime Botín, el máximo accionista del banco (es quien la propuso como CEO), y de su inocencia en el caso del Picasso que sacó sin permiso de España en su barco y por el que ha sido condenado a 18 meses de prisión y una multa de 52,4 millones.

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