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Archivo - Una camarera trabajando en un bar de MadridJesús Hellín - Europa Press - Archivo

Un trabajo del 'think tank' apunta a que la reforma ha recortado en 100 días la duración media de los contratos fijos ordinarios

MADRID, 9 (EUROPA PRESS)

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha propuesto este martes implantar un sistema 'bonus-malus' para reducir la rotación laboral frente al planteamiento del Ministerio de Trabajo de endurecer el despido.

Durante la presentación de un trabajo de Marcel Jensen, investigador de Fedea, en el marco de una jornada organizada por el 'think tank' para evaluar el impacto que tuvo la reforma laboral a corto plazo, Jensen ha resaltado que la reforma ha generado una auténtica "transformación" de la contratación en España, aunque ha reducido la duración media de los contratos indefinidos ordinarios en alrededor de 100 días.

"Un contrato ordinario, formalizado después de la reforma, es en promedio, o tiene una duración en promedio, 100 días menor que el mismo contrato previo a la reforma. Las explicaciones: la reforma te obliga a ofrecer un contrato indefinido en situaciones en las que antes no lo hacías. Cualquier reforma que pretende generalizar la contratación indefinida, te daría algún efecto cualitativo en este mismo sentido. De alguna manera vamos de un contrato que es puramente estacional a un contrato que también se puede utilizar para tareas intermitentes con duraciones más breves", ha apuntado.

En el caso de los jóvenes, Jensen ha señalado que la reforma laboral ha eliminado prácticamente el 90% de las diferencias en el acceso al indefinido. "Esto quiere decir que de alguna manera se han nivelado muchísimo ahora las posibilidades de jóvenes que entran al contrato indefinido en distintas provincias", ha subrayado.

No obstante, ha advertido de que el impacto en otros resultados laborales, tanto con la duración de los contratos o las rentas percibidas, ha sido más modesto, con ganancias en este último caso de sólo el 14% respecto al escenario previo a la reforma.

"La duración de los nuevos contratos indefinidos es sustancialmente más corta que antes de la reforma, pero hay muchas más personas y muchos más jóvenes que ocupan estos contratos", ha señalado Jensen, que ha explicado que aunque la reforma ha trasladado muchas contrataciones a contratos indefinidos, su duración se ha acortado, aunque sea superior a la de los contratos temporales y fijos discontinuos.

En su opinión, poner restricciones a la contracción temporal como hizo la reforma laboral de 2021 "era necesario, pero no es suficiente", pues despedir con contratos indefinidos de más corta duración es "relativamente barato".

Por ello, ha señalado que si estos patrones se consolidan en el tiempo, será necesario contemplar nuevas medidas, entre ellas la implatación de un sistema 'bonus-malus' para penalizar la rotación "excesiva" que afecta a muchos trabajadores que ahora tienen contratos indefinidos y premiar a aquellas empresas que, por el contrario, rotan poco.

"Los incentivos han de estar alineados y el sistema 'bonus-malus' tiene unas ventajas enormes en comparación con la propuesta que defiende, por lo menos el Ministerio de Trabajo, de endurecer el régimen de despido. Si tú quieres generalizar el contrato indefinido, necesitas un marco que ofrezca seguridad a las dos partes y que haga que las empresas puedan despedir en condiciones relativamente seguras cuando hay causas económicas. Si tú endureces mucho el marco, en la reforma hay un peligro latente", ha abundado Jensen.

Así, en su opinión, aunque se debe generalizar, en lo medida posible, la contratación indefinida, hay que garantizar que los contratos tengan la duración adecuada "y que no haya comportamientos estratégicos" por parte de las empresas y que piensen que, como es barato despedir en el corto plazo pese a tener más contratos fijos, puede perpetuar las políticas que ya llevaba a cabo antes de la reforma.

"Hay margen para mejorar los incentivos de las empresas pensando en un sistema que obliga a las empresas a internalizar el coste de despido. Hemos restringido mucho el espacio para la contratación temporal, bien, pero no parece que hasta ahora los resultados tengan o reflejan todo el potencial que podría tener un marco donde actuemos sobre incentivos", ha recalcado Jensen.

Según Fedea, la mayor parte de las finalizaciones de contratos indefinidos se deben a salidas voluntarias, no a despidos, y esto tiene que ver con el hecho de que aunque se accede más a contratos fijos, éstos no presentan grandes condicionales laborales y se hacen para cubrir empleos que antes se cubrían con contratos temporales, por lo que los trabajadores acaban buscando algo mejor.

IMPACTO DE LA REFORMA EN LA ESTABILIDAD EFECTIVA DEL EMPLEO

El investigador de Fedea ha indicado durante su intervención que la reforma laboral ha tenido un "éxito incontestable" en la reducción de la temporalidad, pero hay que analizar cómo ha sido el impacto de la reforma en la estabilidad efectiva del empleo.

Para ello, ha explicado, se deben aislar los efectos causales de la reforma. En su trabajo, Jensen ha medido el impacto de la reforma en las provincias con mayor incidencia de la contratación temporal previa a la reforma, en comparación con las provincias que tenían menor temporalidad antes de la entrada en vigor de esta norma.

Jensen ha recordado que la medida principal de la reforma laboral fue la eliminación del contrato de obra y servicio, que era el contrato principal temporal en el mercado laboral español, y la puesta en marcha de "restricciones muy duras y estrictas" a la duración de los contratos temporales restantes por causas productivas.

Además, la reforma introdujo nuevas causas que permitieron el uso del contrato fijo discontinuo, y se introdujeron también penalizaciones para las contrataciones de corta duración y restricciones al encadenamiento de contratos temporales o de personas con contratos temporales en el mismo puesto.

Lo que no hizo la reforma laboral, ha recordado Jensen, fue alterar la regulación del despido del contrato fijo ordinario, de tal manera que la reforma de 2021 consolidó, en este sentido, la reforma de 2012.

En su trabajo, Jensen analiza datos procedentes de la Muestra Continua de Vidas Laborales para menores de 30 años en el periodo 2014-2023 y concluye que, a partir del primer trimestre de 2021, mejora "sustancialmente" la probabilidad de que un joven tenga un contrato indefinido en su primer empleo.

"Antes de la reforma el acceso al indefinido estaba entre el 10% y el 17%, después de la reforma salta a entre el 54% y 57%. Son entre 30 y 40 puntos de mejora en la probabilidad de obtener un contrato indefinido. Esto obviamente es un efecto descomunal", ha destacado Jensen.

Según este investigador de Fedea, un joven que entra en una provincia con exceso de temporalidad tiene un aumento en la probabilidad de tener un contrato fijo 6,3 puntos mayor que la de los jóvenes que entran en una provincia con poca temporalidad. Si se atiende sólo a los contratos fijos ordinarios, el efecto baja a cuatro puntos.

"La reforma eliminó todo este margen adicional que tenían las empresas en sectores menos dinámicos o provincias de ofrecer peores condiciones. Y en este sentido, está claro que la reforma fue muy vinculante", ha explicado.

En el caso de los primeros empleos, Jensen ha indicado que los efectos de la reforma laboral son más pequeños, siendo el más diferencial un aumento de 8,2 días en la duración media del primer contrato.

Este investigador de Fedea ha propuesto que, dentro de la Encuesta de Población Activa (EPA), se haga un módulo específico para conocer, por ejemplo, en qué medida se ha producido una mejora real en la percepción de seguridad en el empleo de las personas que se han visto beneficiadas por la reforma laboral de 2021.

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